Anunciada Fernández de Córdova, Ribera sur de noviembre

Anunciada Fernández de Córdova

“Sexo frente a una ventana y buganvillas moradas.
El mar lame sus historias, sus religiones y guerras
mientras los claxons de la ciudad
se abren paso en un atardecer de Argel.
Nada queda dicho en este Mediterráneo
donde las palabras se juntaron un día
como un aroma de jazmín y aceituna,
minaretes y campanas de iglesias.
Las tradiciones santas perviven
cuando Ulises no ha terminado su viaje.
Las armadas y los piratas
mantienen el fuego cruzado de sus batallas
sobre pateras que naufragan
en una esperanza que se deshace en la costa.
Llueve en la ribera sur de noviembre.
Se hace tarde.”

 

Anunciada Fernández de Córdova. De algo incierto. Sial.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.