Llega a mis manos una obra que me tiene un tanto confundido: Apócrifos del Libro, escrito por Emilio Pascual (y con ilustraciones de Javier Serrano, porque en este caso los dibujos adquieren singular relevancia como indicaré con posterioridad).

El desconcierto tiene que ver con que ignoraba la existencia del texto de Emilio Pascual pese a que tiene ya más de una década (es de 2004), que me llega gracias al polifacético Santiago Martínez Arias (profesor universitario, experto en relaciones internacionales y en tecnologías de la información, directivo de multinacionales, corresponsal periodístico en Europa Central y Oriental y testigo directo de los procesos de transformación política de los países de la Europa del Este, pianista, editor…), a quien he aludido en más de una ocasión en anteriores reseñas de Cincuentopía (Era de Illinois y se llamaba Ernesto, Seguridad global y regional).

Y en no menor medida también me causa cierto asombro la temática del libro: una glosa muy peculiar de determinados pasajes de la Biblia: Adán y Eva en pleno diálogo con la serpiente, Caín tras acabar con Abel, la Torre de Babel, Abraham a punto de sacrificar a Isaac, Moisés ante la confirmación de que no entrará en la Tierra Prometida, las desventuras de Sansón, la pugna entre David y Goliat, el singular juicio de Salomón, las profecías de Elías, el nostálgico cantar de Sión, la más que notable paciencia de Job, Jonás y su periplo en el interior de la ballena, el gran banquete de Baltasar (el hijo de Nabucodonosor, nada que ver con el celebérrimo Rey Mago), las vicisitudes reproductivas del profeta Oseas, José ante la Anunciación, Jesucristo y el diablo tentándolo en pleno desierto, la resurrección de Lázaro…

Emilio Pascual  (1948) cuenta con una extensa (y muy brillante) trayectoria profesional en los ámbitos de la edición, la crítica y la creación literaria. Es verdad que en esta última tarea se ha prodigado más bien poco (en todo caso menos de lo que hubiesen deseado sus seguidores) aunque tal circunstancia no le ha impedido conformar una propuesta tan singular como interesante, en la que destacan aspectos como su tendencia a la ironía sutil, el inteligente empleo de la intertextualidad, la apuesta por una prosa cuidada hasta el extremo o una perceptible obsesión por el universo de Don Quijote de la Mancha.

Por su parte Javier Serrano (1946) es un valor consagrado en el campo de la ilustración. Nos ha legado su saber hacer en numerosos libros, medios impresos, anuncios publicitarios…, además de realizar diferentes exposiciones en distintas ciudades y contar con una obra en poder de coleccionistas nacionales e internacionales. Por su labor obtuvo el Premio Nacional de Ilustración.

Apócrifos del Libro plantea un comentario, de muy libre interpretación, sobre determinados paisajes bíblicos. En todos y cada uno de ellos se advierten las singularidades estilísticas anteriormente atribuidas a Emilio Pascual: desde su gusto por la ironía hasta la abundancia de referencias literarias directas o indirectas (Auden, Borges, Neruda, Rilke, Tagore y, por supuesto, Cervantes, son algunos de los muchos autores que pasan por las páginas de la obra).

Mis favoritos son los episodios del (finalmente no consumado) sacrificio de Isaac por parte de Abraham, en el que la voz narrativa se atribuye al pesaroso e infortunado carnero que a la conclusión del episodio es ofrecido a Yahvé en compensación por el filicidio no llevado a cabo, así como el referido a Job y sus múltiples penurias, recreado desde la indignada perspectiva de su hija Yeminah (Palomita para los lectores).

Cada una de las glosas de Apócrifos del Libro cuenta con las magníficas ilustraciones de Javier Serrano. Recomiendo que se las dedique un tiempo porque son un verdadero deleite para la vista y porque nos sitúan ante un magistral creador iconográfico.

Apócrifos del Libro no es una obra de fácil lectura, no tanto por la dificultad de su prosa sino por la habitual alusión a referentes culturales no siempre al alcance de todos los públicos. En ocasiones desconcertará y acaso pueda llegar a irritar a más de un lector; no obstante, si se consiguen superar prejuicios se trata de un texto muy recomendable, que en más de una ocasión hará sonreír sin perder por ello un ápice de enjundia.

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Emilio Pascual. Apócrifos del Libro. Alianza Editorial.

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David Parra

Especialista en nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones aplicadas al ámbito del periodismo. Ha publicado alrededor de diez libros y más de treinta artículos en revistas científicas. Le gusta leer.