El Museo Guggenheim de Bilbao dedica una exposición al arte chino durante los días 11 de mayo al 23 de septiembre de 2018.

Con el título “Arte y China después de 1989: el teatro del mundo“, la muestra presenta un conjunto de obras de sesenta artistas y colectivos clave dentro del arte chino. Todos ellos han trabajado tanto en China como en el resto del mundo y con su provocadora crítica aspiran a forjar una realidad libre de ideología, a reforzar el papel del individuo al margen de lo colectivo y a definir la experiencia contemporánea en China en función de una perspectiva universal.

Enmarcada entre el fin de la Guerra Fría y los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008, la exposición sobre arte chino examina la experimentación en un período caracterizado por el comienzo de la globalización y el nuevo auge de China en la escena mundial. El subtítulo El teatro del mundo procede de una instalación del artista Huang Yong Ping, residente en París. Esta pieza en forma de jaula, que alberga en su interior diferentes especies de insectos y reptiles, constituye una metáfora de la era de la globalización y se inspira tanto en la cosmología china como en las ideas occidentales de la época de la Ilustración sobre el panóptico como estructura de control y en la crítica de la modernidad de Michel Foucault.

El evento albergado por el Museo Guggenheim de Bilbao sienta las bases para una mejor comprensión de cómo el año 1989 supuso al mismo tiempo un final y un principio para el arte chino. La represión militar del movimiento estudiantil de protesta en Tiananmén marcó el fin de una década de exploración política, intelectual y artística relativamente abierta. También señaló el comienzo de una serie de reformas que, si bien se llevaron a cabo bajo condiciones autoritarias, iniciarían una era de desarrollo acelerado, de interconexión internacional y de nuevas posibilidades para el individuo. Los artistas fueron catalizadores de los enormes cambios que se iban sucediendo, pero también se mostraron escépticos ante ellos. Adoptaron la posición crítica y las propuestas abiertas del arte conceptual internacional para crear performances, pinturas, fotografías, instalaciones y vídeos, y pusieron en marcha distintos proyectos de activismo buscando la implicación directa en la sociedad.

Comisariada por Alexandra Munroe, Philip Tinari y Hou Hanru, la muestra sobre arte chino se estructura en seis secciones cronológicas y temáticas. Si bien abarca una gran diversidad de propuestas, todos los artistas tienen en común su búsqueda de una reflexión que trasciende las luchas políticas de China y la simplicidad de los dogmas de Oriente-Occidente. La libertad de un “tercer espacio” les aportó una distancia fundamental y una visión singular para lidiar con el legado de la historia de China, la modernidad internacional y el neoliberalismo global de los años noventa. Su gran creatividad permite que se desarrolle una visión del arte contemporáneo cada vez más amplia y estimula nuevas maneras de pensar en un momento en que las cuestiones que estos autores han abordado (identidad, igualdad, ideología y control) tienen una mayor relevancia.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.