La nueva entrega de la serie sobre el arte de la cata de vinos que en estos últimos meses venimos publicando en Cincuentopía se centra en esta ocasión en los vinos Chardonnay españoles. Como siempre, para acercarnos a esta apasionante realidad nos basamos en las explicaciones del gran experto Jesús Bernad, cuyo canal en Vimeo nunca nos cansamos de recomendar.

Los vinos Chardonnay españoles se sustentan en la uva de dicho origen, la uva blanca reina en todo el mundo debido a su extraordinaria versatilidad que la permite estar presente en los vinos blancos jóvenes frescos más afrutados y también en los que tienen más cuerpo por fermentar en barrica.

En el caso concreto de España la uva Chardonnay se encuentra presente, sobre todo, en la zona concentrada entre el río Ebro y el Pirineo.

Esto es lo que nos cuenta Jesús Bernad acerca de los vinos Chardonnay españoles. Merece la pena escuchar sus explicaciones con atención acerca de los cuatro vinos seleccionados: Gramona Mas Escorpí 2011 del Penedés, Viñas del Vero 2011 del Somontano, Dehesa del Carrizal 2009 de La Mancha y Chivite Colección 125 aniversario 2008 de Navarra.

Vinos de Chardonnay españoles from Jesús Bernad on Vimeo.

Aprovechemos el pormenorizado análisis que Jesús Bernad realiza sobre las singularidades de los vinos Chardonnay españoles para recordar la necesidad de proceder a su cata, como con cualquier otra variedad, en un entorno bien iluminado, ventilado, preferentemente silencioso, siempre empleando copas de buen cristal, transparentes e incoloras.

Y como siempre advertimos: bebamos con moderación, es la mejor manera de disfrutar con intensidad y raciocinio de la excepcional cultura del vino.

En anteriores entradas de la serie el arte de la cata de vinos ya publicadas en Cincuentopía hemos tratado los siguientes contenidos:
Crianza Rioja
Crianza Ribera del Duero
Vinos de Toro
Vinos rosados de Navarra 2011

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.