El ballet El Cascanueces de Tchaikovsky continúa siendo uno de los favoritos del público de los cinco continentes desde su primera representación en 1892 en el Teatro Mariinski de San Petersburgo. A continuación analizamos los motivos de un éxito tan prolongado.

El ballet El Cascanueces es un cuento de hadas, estructurado en dos actos. La música es de Piotr Tchaikovsky, el libreto de Ivan Vsevolozhsky y Marius Petipa (basándose en la adaptación de Alejandro Dumas padre del cuento El cascanueces y el rey de los ratones de Hoffmann) y la coreografía de propio Marius Petipa.

Aunque el argumento varía ligeramente según los montajes, a grandes rasgos el ballet narra la historia del nuevo juguete de la joven Marie Stahlbaum (el Cascanueces), recibido la noche de Navidad. El instrumento cobra vida y, después de derrotar al Rey Ratón tras una dura batalla, lleva a la joven a un reino mágico poblado por muñecos.

Cuando Tchaikovsky (1840-1893) compuso la música del ballet El Cascanueces era ya un compositor consagrado que había demostrado una enorme versatilidad, creando música instrumental y de cámara, sinfonías, óperas y, por supuesto, ballets.

Curiosamente, la acogida de  El Cascanueces no fue particularmente entusiasta en el estreno. Sí se elogió la música pero la coreografía de Petipa y las actuaciones de los bailarines fueron objeto de crítica por parte de público y especialistas. Sin embargo, la obra de Tchaikovsky se ha convertido en uno de los grandes clásicos.

Extraemos del canal en YouTube de Ovation este vídeo en el que vemos la archiconocida danza árabe de este ballet. ¡Hay que disfrutarla!

A lo largo de la historia los más prestigiosos bailarines han ejecutado las danzas del ballet El Cascanueces. Y algunos prestigiosos coreógrafos han aportado su propia concepción para continuar enriqueciendo esta fabulosa obra de arte: Balanchine, Nureyev, Petit, Barýshnikov…

Sabemos que hay unos cuantos seguidores de Cincuentopía a los que les gusta de manera especial esta sección que dedicamos a los grandes ballets de la historia. Para ellos, les dejamos a continuación todas las entradas que hemos publicado hasta este momento:

Ballet: Coppélia, de Léo Delibes

Ballet: Scheherazade, de Nicolái Rimski-Kórsakov

Ballet: El lago de los cisnes de Piotr Tchaikovsky

Ballet: Romeo y Julieta de Serguèi Prokófiev

Ballet Giselle de Adolphe Adam

Ballet: La bayadère de Ludwig Minkus

Ballet: La creación del mundo de Darius Milhaud

Ballet Joyas de George Balanchine

Ballet Sylvia de Léo Delibes

Ballet La Sílfide de Jean Schneitzhoeffer

Ballet El sueño de una noche de verano de George Balanchine

Ballet Clavigo de Roland Petit

Ballet La Reine Morte de Kader Belarbi

 

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.