Para cualquier lego en la materia, el primer ballet que se le viene a la mente es El lago de los cisnes de Piotr Tchaikovsky (1840-1893). Por algo será, ¿verdad? Aquí intentaremos explicarlo.

Tchaikovsky es un caso extraordinario de convicción musical. Educado de manera estricta por su familia para ser funcionario, consiguió imponer (no sin muchos esfuerzos) su deseo de convertirse en músico. Desde luego la Humanidad entera salió ganando con su decisión. A lo largo de su no muy extensa vida compuso todo tipo de obras: música instrumental y de cámara, sinfonías, óperas y, por supuesto, ballets.

Aunque en un principio su obra recibió abundantes críticas (se le reprochaba, por ejemplo, su carencia de un concepto musical sólido) poco a poco ha obtenido un reconocimiento a escala universal que cabe calificar como prácticamente unánime. Hoy en día buena parte de su repertorio es interpretado de manera continuada en todo el mundo.

El lago de los cisnes cuenta la historia del príncipe Sigfrido, enamorado de Odette, una joven convertida en cisne por el hechizo del brujo Von Rothbart, y Odile, el cisne negro que es a su vez la hija de dicho brujo. Curiosamente, su estreno fue un enorme fracaso. Se achacó a la impericia de Tchaikovsky a la hora de desarrollar música para ballets y se dijo que muy posiblemente jamás se volvería a representar.

Poco a poco el ballet se convirtió en un clásico entre los clásicos. Buena parte de los más famosos bailarines de los últimos 150 años lo han interpretado en montajes de la más variada naturaleza (es uno de los ballets que cuenta con versiones más variopintas, incluyendo muy distintos finales).

Vayamos con una breve muestra protagonizada por el Royal Ballet británico. Son apenas dos minutos pero ¡lo que dan de sí!

¿Se os ha abierto el apetito con lo que habéis visto? Pues ofrecemos a todos los seguidores de Cincuentopía una auténtica delicatessen: la versión completa realizada por el ballet Kirov de Leningrado. Arte en su máxima expresión a través del enlace obtenido del canal en YouTube de Warner Classics.