El ballet El sueño de una noche de verano constituye uno de los hitos dentro de la extraordinaria carrera del coreógrafo George Balanchine. No es de extrañar que durante estos últimos cincuenta años haya sido interpretado por algunos de los más grandes bailarines de todo el mundo.

Desde Cincuentopía ya hemos dedicado atención a la figura de George Balanchine (1904-1983), con motivo del análisis que realizamos sobre el ballet Joyas. Educado en la tradición de los teatros imperiales rusos, se trata de uno de los coreógrafos que mayor impacto ha tenido en la historia del ballet.

George Balanchine crea El sueño de una noche de verano a partir de la música compuesta por Félix Mendelssohn en 1826, incorporando algunas piezas adicionales de este mismo compositor. A su vez, Mendelssohn se había basado en la comedia del escritor inglés William Shakespeare.

El sueño de una noche de verano fue estrenado en Nueva York en 1962, tras un intenso trabajo previo de creación que se desarrolla a lo largo de más de una década. El ballet narra las relaciones, plenas de chispeantes equívocos, entre seres humanos y entes sobrenaturales (Titania, Oberon, Puck…) con motivo del solsticio de verano en el hemisferio norte.

Abramos boca con una pieza del ballet que hemos extraído del canal berlioz silvia. Corresponde a una grabación realizada en La Scala de Milán con los bailarines Marta Romagna y Mick Zeni.

Ante la belleza del ballet estamos convencidos de que más de un cincuentópico querrá verlo en su totalidad. Si es así, les facilitamos la producción del Pacific Northwest Ballet con Francia Russell al frente.

 

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.