El ballet La Sílfide (en el original La Sylphide) fue creado por Jean Schneitzhoeffer en 1832, bajo la coreografía de Filippo Taglioni y basado en el libreto de Adolphe Nourrit (quien, a su vez, se inspiró en un cuento de Charles Nodier).

Jean Schneitzhoeffer (1785-1852) es un compositor francés que desarrolló buena parte de su carrera profesional bajo la protección de la Ópera de París, para la que compuso la música de unos cuantos ballets, entre los que se incluyen Marte y Venus, Proserpina o La tempestad.

La Sílfide constituye una de las cimas del ballet romántico. Se considera que fue una de las primeras composiciones que exigió a su intérprete femenina la utilización de la técnica de puntas. La obra tiene una más que notable complejidad. Como dato significativo, el cuerpo de baile está compuesto por más de setenta personas.

La Sílfide cuenta la historia de James, un joven escocés ya prometido, que es amado por una sílfide a la que únicamente puede ver durante el día. Pero se trata de una relación que resultará imposible, entre otras cosas por la interposición de diferentes fuerzas malignas, con trágicas consecuencias finales para ambos protagonistas (bastante más para ella que para él, todo hay que decirlo).

Veamos como muestra el comienzo de La Sílfide, extraído del canal Naxosvideos. Corresponde a una interpretación realizada en 2004 por el Garnier Ópera de París e interpretada por Aurèlie Dupont y Mathieu Ganio, ambos sublimes.

Quienes quieran ver el ballet completo en esa misma representación pueden hacerlo a través de este enlace.

 

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.