El ballet Sylvia es una de las más bellas composiciones de Léo Delibes y una de las cumbres del ballet a escala internacional. Los más grandes siempre han querido bailar esta obra y por algo será.

A la figura del compositor francés Léo Delibes (1836-1891) ya nos hemos referido con anterioridad al analizar su también célebre ballet Coppélia. Formado en el Conservatorio de París, es recordado por sus ballets, óperas y operetas, siendo considerado uno de los músicos más influyentes de la parte final del siglo XIX.

Ballet: Sylvia de Léo Delibes

Cartel del estreno de Sylvia en 1876

El ballet Sylvia de Léo Delibes (su título original era Sylvia ou La Nymphe de Diane) se estrenó en 1876 en el Palais Garnier de París (con bastante poco éxito, por cierto). Estructurado en tres actos con la coreografía de Louis Mérante, su origen se halla en el poema Aminta de Torquato Tasso. La obra relata los amores y desamores de la ninfa Sylvia, el pastor Aminta y el cazador Orión.

Además de la excelencia de su partitura musical, Sylvia se caracteriza por su notable complejidad, que va creciendo conforme transcurre el ballet. La obra de Léo Delibes requiere un considerable virtuosismo técnico a sus intérpretes, circunstancia que explica que buena parte de los más grandes bailarines de todos los tiempos hayan querido asumir el reto de protagonizarlo, incluyendo la incomparable Margot Fonteyn.

Proponemos para los seguidores de Cincuentopía uno de los momentos más populares del Ballet Sylvia de Léo Delibes: el vals lento del primer acto. Lo hemos extraído del canal Khryö Makhina.

Y para quienes deseen deleitarse con la obra completa, desde este enlace es posible acceder a una versión realizada en 2005.

 

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.