El Museo Nacional de Escultura de Valladolid acoge una exposición dedicada al artista Baltasar Lobo durante los días 5 de mayo al 28 de octubre de 2018.

Bajo el título “Baltasar Lobo. Un moderno entre los antiguos” la muestra está formada por un conjunto de 35 esculturas en bronce, mármol y escayola, algunas de ellas inacabadas. Proporciona una dimensión muy atractiva sobre el trabajo de este escultor y abarca toda su vida creativa, desde su llegada a Paris donde se exilió en 1939 hasta sus años finales. Algunas de las obras no han sido nunca expuestas. En este vídeo pueden verse algunos aspectos adicionales.

Baltasar Lobo (1910-1993) ha sido durante décadas un artista ausente de las historias del arte e ignorado por sus compatriotas. La muestra permite descubrir sus capacidades artísticas y su propuesta creativa, en buena medida alineada con los postulados de escultores como Brancusi que recuperaron la olvidada técnica de la talla directa. El método adoptado por el autor consiste en desbastar la piedra e ir eliminando materia hasta obtener la forma final. Es un método que requiere cautela, fuerza física y delicadeza extrema.

Baltasar Lobo visitaba las canteras (Carrara o Novelda) para elegir los bloques. Trabajaba con lentitud y con precisión, pues poseía esa cualidad de “tener un compás en el ojo”. También cuando, a partir de vaciados en yeso, trasladaba sus esculturas al bronce, seguía su fundición día a día, retocando el modelo en cera y cuidando exquisitamente las pátinas, hasta lograr una piel palpitante.

La exposición del Museo Nacional de Escultura de Valladolid ha sido posible gracias al préstamo de los fondos que posee del Ayuntamiento de Zamora y la Fundación Baltasar Lobo, en colaboración con el Museo de Zamora que alberga en depósito más de 650 obras del legado del escultor. En la muestra se ha querido poner de manifiesto este aspecto singular de su obra: la «palpitación clásica» que subyace en sus Ledas, Centauresas y Torsos femeninos que dialogan aquí con Afrodita, Dionisos o las estatuas del Partenón.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.