El pasado 7 de julio se cumplió el aniversario número cincuenta del fallecimiento de la actriz Vivien Leigh. Desde Cincuentopía analizamos su vida y trayectoria profesional y lo que supuso su temprana desaparición.

Vivien Leigh, cuyo nombre real era Vivian Mary Hartley, nació en Darjeeeling (India) el 5 de noviembre de 1913. De familia acomodada, recibió una educación esmerada y ya desde muy corta edad mostró su predilección por el mundo de la actuación, ingresando en la Royal Academy of Dramatic Art de Londres. Antes de concluir sus estudios se casa con Leigh Holman y da a la luz a su primera y única hija. Aparece en algunas obras de teatro e incluso interviene en algunos pequeños papeles en películas como Las cosas están mejorando.

Cincuenta años sin Vivien Leigh

Por su interpretación en Un tranvía llamado deseo obtuvo su segundo Óscar de Hollywood

En 1937 conoce al actor Laurence Olivier, quien se convertirá en su segundo esposo tres años después. En ese periodo de tiempo la vida profesional de Vivien Leigh sufre un cambio notable: tras participar en algunas películas en Estados Unidos con buenas críticas, es elegida para interpretar el papel de Escarlata O’Hara en el famoso film Lo que el viento se llevó. Gracias su papel protagonista logra su primer Premio Óscar a la Mejor Actriz y se da a conocer en todo el mundo.

Durante la década de los cuarenta Vivien Leigh continúa rodando películas y participando en obras de teatro, obteniendo en uno y otro caso excelentes criticas por parte de los expertos. De vez en cuando tiene brotes de tuberculosis, una enfermedad contraida años atrás, así como episodios de trastorno mental.

Cincuenta años sin Vivien Leigh

Vivien Leigh en sus últimos años

Llegan así los años cincuenta. Su interpretación de Blanche DuBois en el filme Un tranvía llamado deseo le proporciona su segundo Premio Óscar y da un nuevo impulso a su carrera. Disminuye el ritmo de sus rodajes y se centra de manera prioritaria en la escena teatral (muchas de estas obras las representa en compañía de Laurence Olivier). Sus problemas de salud son cada vez mayores, es sustituida en algún rodaje, no puede representar algunos papeles teatrales, se divorcia de Laurence Olivier.

Durante la década de los sesenta Vivien Leigh entra en un declive tan inexorable como perceptible. Pese a ello obtiene un Premio Tony por su participación en el musical Tovarich representado en Broadway. De 1965 son sus últimos trabajos en cine (El barco de los locos) y teatro (Ivanov). Pasa sus últimos años en compañía del actor John Merivale. Recae en sus problemas de tuberculosis y, tras una larga agonía, fallece durante la noche del 7 de julio de 1967 en su apartamento de Londres.

Se iba así la gran profesional del cine y el teatro y llegaba para quedarse un gran mito de la interpretación, cuya huella perdura cincuenta años después de su muerte.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.