En Cincuentopía nos suena la cara de… Victoria Prego, brillante periodista que desarrolla su carrera como profesional de la información desde la década de los años setenta.

Victoria Prego (1948) cursó estudios de Periodismo y Ciencias Políticas. Ingresa en Televisión Española en 1974 y desde el primer momento destaca por su saber hacer en el desempeño de su actividad, lo que le permite ocupar diferentes puestos de relevancia.

Su gran salto hacia delante en cuanto a notoriedad se refiere se produce a comienzos de la década de los ochenta, al convertirse en una de las presentadoras de la tercera edición del Telediario. La audiencia valora de manera especialmente positiva su estilo cercano de transmitir las noticias.

Poco a poco Victoria Prego consolida su popularidad con la aparición en programas como El arte de vivir, Españoles o Debate, actividad que compatibiliza con sus colaboraciones en prensa escrita y radio. Además, su trabajo sobre la transición política española en forma de una serie documental estructurada en trece capítulos refuerza su papel de periodista de referencia ante la opinión pública.

A lo largo de los años noventa y comienzos del siglo XXI continúa su incansable actividad en toda clase de medios de comunicación: televisión (Telemadrid, Canal Sur, Antena 3), radio (Onda Cero, Cope), prensa escrita (El Mundo) y medios digitales. Además, escribe diferentes libros que logran un considerable éxito entre la audiencia.

Desde 2015 Victoria Prego es presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid. A lo largo de su trayectoria ha obtenido toda clase de galardones y reconocimientos, entre los que se incluyen el Premio TP de Oro, el Premio Víctor de la Serna, el Premio Antena de Oro y el Premio Luca de Tena.

Por todo ello, en Cincuentopía nos suena la cara de… Victoria Prego.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.