Ante la excelente aceptación obtenida, en Cincuentopía hemos decidido proseguir con la serie El arte de la cata de vinos, desarrollada de la mano del gran experto Jesús Bernad. Esta vez nos centramos en los vinos blancos de Rías Baixas. Como de costumbre, recomendamos el excelente  canal en Vimeo con que cuenta este profundo conocedor de la cultura vitivinícola.

Es posible que los vinos blancos de Rías Baixas no posean la imagen de marca de otros caldos españoles. Incluso quizá algunos de los seguidores de Cincuentopía no sepan de su existencia. Pero el pormenorizado análisis de Jesús Bernad va a permitir superar todas estas circunstancias. Entre otras cosas, nos aclara que la uva Albariño no es la única de esta variedad que se desarrolla en la provincia de Pontevedra, sino que también es preciso considerar uvas como la Loureiro o la Cariño, lo que los otorga una mayor complejidad.

La propuesta se centra en cuatro vinos blancos de Rías Baixas: Mar de Frades Albariño 2011, Pazo de Señorans Albariño 2011, Terras Gauda O Rosal 2011 y Terras Gauda La Mar 2010. En ellos se ve la dualidad de Albariño frente a la mezcla de Loureiro y Cariño blanco anteriormente expuesta por Jesús Bernad. Sumamente interesante.

VINOS BLANCOS DE RÍAS BAIXAS from Jesús Bernad on Vimeo.

Desde Cincuentopía siempre solemos recomendar beber con moderación cualquiera de los caldos que conforman esta serie, lo que incluye también los vinos blancos de Rías Baixas. Y si la cata se desarrolla en un entorno silencioso, bien ventilado e iluminado, y empleando copas transparentes e incoloras y con un cristal de buena calidad, ¡mejor que mejor para disfrutar de todas sus capacidades!

Forman parte de la serie de entradas correspondientes al arte de la cata de vinos los siguientes contenidos:
Crianza Rioja
Crianza Ribera del Duero
Vinos de Toro
Vinos rosados de Navarra 2011
Chardonnay españoles
Rioja Reserva
Rueda Verdejo
Uva syrah
Riesling de Mosela

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.