El biopic Marguerite Duras. París 1944”, dirigido por Emmanuel Finkiel (Voyages) adapta la novela “El Dolor”, un autoretrato de la escritora francesa. Margerite Duras es Mélanie Thierry (Un día perfecto) y la acompañan en el reparto Benoît Magimel (La doctora de Brest) y Benjamin Biolay (Personal Shopper).

Duras luchó en la Resistencia junto al que luego sería presidente de la República Francesa, François Mitterrand, contra la ocupación nazi y que la ayudó a escapar cuando cayó su grupo de la Resistencia, en el que también participaba su marido Robert Antelme, que es deportado a Dachau. Margerite intentó hacer todo lo posible para liberarlo, incluso entablando relación con un agente de la Gestapo, una oscura relación que la persiguió durante muchísimos años, hasta que finalmente se desahogó al escribir “El Dolor” (La douleur), publicado en 1985, donde recordaba su dramático pasado.

En 1945 su esposo regresó del campo de Dachau muy afectado físicamente. Finalmente se divorciaron en 1946. Duras, además de miembro de la Resistencia, fue militante del Partido Comunista, de donde terminó expulsada por disidente en 1955.

Marguerite Duras. París 1944 revive la juventud de la escritora durante la ocupación nazi de su querido París, mientras Marguerite lucha por la vuelta de su esposo.  Mélanie Thierry explota las emociones del personaje, establece un gran vínculo con las emociones de Duras, que posee unos sentimientos confusos y un dolor muy intenso, sin artificios.

La película Marguerite Duras. París 1944 no solo es un homenaje a una mujer extraordinaria, también es el testimonio de todas las mujeres que tuvieron que sobrevivir durante la ocupación sin sus esposos y sobre el conflicto moral y político de la justicia en una época de venganza entre vencedores y vencidos, donde cada mujer que tuvo alguna relación con los ocupantes alemanes eran unas traidoras colaboracionistas, pero que en realidad eran tan solo unas sobrevivientes.

Tras la liberación de Paris en agosto de 1944 esas mujeres fueron sometidas a todo tipo de vejaciones públicas. Se les rapaba el pelo -a algunas hasta el del pubis- y se las hacia caminar desnudas por las calles mientras eran maltratadas, insultadas y escupidas por las gentes que las rodeaban. En algunos casos las tropas aliadas que liberaron la ciudad tuvieron que intervenir para evitar linchamientos. Las tropas que liberaron París fue una unidad de la 2ª División Blindada de la Francia Libre, formada por republicanos españoles conocida por “La Nueve”.

La historia de Marguerite Duras. París 1944, también se convierte en algo personal para su director que igualmente sufrió como toda su familia murió en los campos de concentración nazis. El único que logró salvarse fue su padre, que durante toda su vida sintió en lo más profundo de su alma las mismas emociones que la escritora gala. Siempre tuvo la esperanza de volver a ver con vida a su familia.

La narración de la cinta es muy literaria, muy centrada en el personaje, en sus sensaciones, en sus sentimientos, en la tensa espera de ver volver a su ser querido. Pero más allá de la perspectiva egocéntrica de la película Marguerite Duras. París 1944, lo importante es la mirada a los familiares de los desaparecidos  o deportados, que siempre esperan su regreso, en los últimos días de la liberación de Francia.

Marguerite Duras escribió hasta su muerte unas cuarenta novelas y una docena de piezas de teatro. El libro “Hiroshima, mon amour” fue llevado al cine por Alain Resnais en 1958 y en donde Marguerite  escribió el guión. Dirigió también varias películas. Su último libro, de 1995, es  C’est tout (esto es todo).

Juanjo Ortiz. Historiador. Apasionado por la historia militar y especialmente por la II Guerra Mundial.