En Cincuentopía nos suena la cara de… Matías Prats, quien disfruta de unos formidables niveles de popularidad entre la opinión pública española desde hace cuarenta años.

Matías Prats (1952) es licenciado en Derecho y en Periodismo. Aunque comenzó su carrera profesional en la emisora de radio La Voz de Madrid en 1975 pasó a formar parte de Televisión Española, inicialmente en su segundo canal.

A partir de ese momento su vida profesional en la televisión pública se divide en dos etapas diferenciadas: durante la segunda mitad de los setenta y la totalidad de los ochenta se centra en programas de corte deportivo, ejerciendo tanto la narración como la presentación de sus contenidos; a partir de 1991 se incorpora como presentador a la primera edición del Telediario.

En 1998 Matías Prats se integra en Antena 3, encargándose de presentar la primera edición de su informativo. Con posterioridad (2002 a 2014) se encarga de la segunda edición y a partir de 2014 se centra en los informativos del fin de semana. Además, compagina esta labor con la introducción de los partidos de la Liga de Campeones de fútbol cuando su cadena cuenta con los pertinentes derechos de emisión.

Para quienes deseen ver el primer Telediario presentado por Matías Prats en Televisión Española, les remitimos a este enlace (corresponde al 6 de junio de 1976).

Durante su dilatada trayectoria profesional se ha hecho acreedor a numerosos reconocimientos. Entre ellos figuran el Premio Ondas 1996, nueve ediciones del Premio TP de Oro y otras nueva ediciones del Premio de la Academia de Televisión, un palmarés inigualado.

La imagen de extrema credibilidad transmitida por Matías Prats le ha facilitado su participación en distintas campañas publicitarias.

Por este extenso conjunto de méritos, en Cincuentopía nos suena la cara de… Matías Prats.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.