En ruta por... el centro de EscociaEs verdad que cualquier lugar de Escocia es bello pero su zona central contiene algunos rincones auténticamente mágicos. Stirling, Los Trossachs, Fife, Saint Andrews o Perthshire y Kinross son algunas paradas obligadas en el centro de Escocia para cualquiera que quiera recorrer esta formidable franja de tierra de apenas 9.200 kilómetros cuadrados de superficie.

Comenzamos nuestro recorrido por Stirling, una ciudad de 45.000 habitantes cuya estratégica ubicación la ha implicado en numerosos conflictos a lo largo de la historia. Allí se encuentra su imponente castillo, que rivaliza en majestuosidad con el de Edimburgo y cuyas paredes fueron testigo de toda clase de conspiraciones. Contiene armaduras y tapices realmente impresionantes. Pero la ciudad cuenta también con un excepcional caso antiguo, con casas del siglo XVI y distintos edificios religiosos y civiles. A apenas tres kilómetros se encuentra el monumento a William Wallace, uno de los más famosos héroes escoceses.

De una ciudad nos vamos al campo: Los Trossachs. Los Trossachs constituyen un entorno privilegiado rodeado de bosques, lagos (al lado está el archifamoso Loch Lomond), áreas de recreo, rutas ciclistas, senderos para los viandantes, zonas dedicadas a la observación de las aves… La leyenda cuenta que por esos lares campó Rob Roy, en su momento jefe del clan Gregor (para algunos un valedor de los pobres, para otros un simple ladrón de ganado). En este vídeo podemos ver algunos de sus maravillosos paisajes.

En ruta por... el centro de Escocia

La famosa pista de tenis de Falkland, la más antigua del mundo

Así nos adentramos en el Fife (¡palabras mayores!). Abarca una franja de tierra, que se adentra en el gélido mar del Norte, que concentra pequeños pueblos de singular belleza (muchos de ellos dotados de castillo propio). Entre ellos destacan Culross (una de las villas del siglo XVII mejor conservadas de toda Escocia), Aberdour (con la magnífica iglesia de Saint Fillan), Kircaldy (sede de un museo municipal de lo más interesante) o Falkland (donde se conserva la pista de tenis más antigua del mundo, construida en 1539 para el rey Jacobo V). ¿No te lo crees? Pues mira la fotografía de al lado y saldrás de dudas.

Y para los amantes del golf nada mejor que Saint Andrews, cuna de este deporte y sede del Royal & Ancient Golf Club, donde se encuentra el campo de golf más famoso del mundo: el Old Course. Además de recorrer sus preciosas calles o sus encantadores edificios, es casi obligada la visita al British Golf Museum, que recibe al visitante con una gigantesca fotografía del famoso golfista español Severiano Ballesteros. En Saint Andrews se encuentra también la playa de West Sands, popularizada por la película Carros de fuego. ¿Os acordáis de la famosa escena y de la banda sonora de Vangelis?

Vamos a concluir nuestro recorrido por el centro de Escocia en la zona de Perthshire y Kinross. Aquí nos encontramos con Perth, la antigua capital de Escocia y donde se ubica el sorprendente palacio de Scone, con su colección de jarrones chinos y sus pavos reales de soberbio plumaje. A menos de 50 kilómetros está el castillo de Blair Atholl, que acoge el mayor ejército privado de Europa. Y si la visita a tanto edificio ha terminado por cansar nada mejor que un relajado recorrido por Blairgowrie y Glenshee a través de la carretera A93.

Somos conscientes de que nos hemos dejado muchos lugares sin visitar. Tiempo habrá de volver (se dice que el que viene a Escocia siempre regresa). Es cierto que la gastronomía de la zona no es exquisita y que la climatología no siempre es amable con el visitante pero la hermosura del entorno compensa cualquier otra cosa (y el whisky nunca falta).

Podéis encontrar bastante información (toda ella en castellano) sobre el centro de Escocia en la página web Visit Scotland.