San Gimignano es una de las más grandes sorpresas que tiene una región de la belleza de Toscana en Italia. Acercarse a esta localidad, declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO, equivale a quedarse con la boca abierta. En este reportaje te explicamos el porqué de todas estas consideraciones.

Siempre que se habla de la Toscana es inevitable acordarse de Florencia, Siena, Pisa, Lucca… localidades que aúnan una intensa y maravillosa belleza con una singular y rica historia.

Pero San Gimignano es otra cosa. Nos encontramos ante una villa de apenas 7.000 habitantes que, en su momento, llegó a contar con 72 torres de gran altura (algunas sobrepasan con creces los 50 metros), convirtiéndose en algo así como un Manhattan medieval.

Hoy apenas se conservan 15 de esas torres: la gran mayoría fueron destruidas en los numerosos conflictos bélicos que asolaron la zona a lo largo de los siglos; algunas también sucumbieron a catástrofes naturales como terremotos e incluso en determinados casos fueron derribadas para acometer renovaciones urbanas.

San Gimignano se encuentra a menos de 30 kilómetros al noroeste de Siena y a algo más de 50 kilómetros al suroeste de Florencia. La ciudad fue fundada por los etruscos en el siglo III antes de Cristo. A lo largo de los siglos ha sido testigo de la llegada de distintos pueblos, de victorias y derrotas sonadas, de ciclos de auge y decadencia.

Hay mucho que ver en San Gimignano. Nuestro consejo es que recorras las calles sin prisa, deleitándote con los olores y los sonidos tan particulares. Y que mires por todos los rincones (eso sí, cuida tus cervicales porque pueden sufrir ante la magnitud de las torres que se erigen).

La noche refuerza el encanto de San Gimignano

La localidad es cruzada de norte a sur por dos calles principales (Vía San Matteo y Vía San Giovanni) y alberga cuatro plazas principales, todas ellas muy hermosas aunque cada una con su propia personalidad: Cisterna, Duomo, Pecori y Erbe.

San Gimignano cuenta con numerosas iglesias, incluyendo la actual colegiata (con anterioridad catedral) y la de San Agustín, que contiene una notable colección de obras de primer nivel de distintos artistas del renacimiento italiano, incluyendo Pier Francesco Fiorentino, Bartolo di Fredi y Vincenzo Tamengi, y posee un precioso claustro.

De notable interés es también el Palacio Municipal, con obras de artistas como Pinturicchio, Benozzo, Gozzoli, Filippino Lippi, Domenico di Michelino, Pier Francesco Fiorentino, Lippo Memmi y otros. Y también merece la pena darse una vuelta por el Museo de la Ciudad, donde podemos advertir la grandeza que alcanzó la población entre los siglos XIII y XIV.

Para los más morbosos, San Gimignano alberga un Museo de la Tortura, que resulta auténticamente estremecedor ante la amplia gama de instrumentos y aparatos de tormento que exhibe, todos ellos profusamente explicados.

La localidad está repleta de lugares donde comer y tomar un refresco o un café, según el tiempo que haga y la voluntad de cada uno. Incluso cuenta con distintos alojamientos aunque, en líneas generales, son más caros que la media de la zona ante las pocas plazas disponibles y la mucha demanda existente.

La página web de la ciudad, accesible en italiano o inglés, proporciona una detallada información adicional sobre otros aspectos relevantes de esta maravillosa población. Otros recursos interesantes (ya en castellano) son Guiarte.com y Vive Toscana.

En este vídeo, correspondiente al canal Unesco Spanish, puedes ver una panorámica general de San Gimignano. Desde Cincuentopía deseamos que lo disfrutes.

Si eres uno de esos afortunados que ya ha estado en San Gimignano nos gustaría que compartieras tu opinión con todos nosotros.