El Museo de la Música de Barcelona alberga una exposición dedicada a Enrique Granados durante los días 21 de septiembre de 2017 al 20 de mayo de 2018.

Bajo el título “Granados, de París a Goya”, la muestra del Museo de la Música de Barcelona reivindica la vertiente más innovadora y modernista del compositor. Desde los años de estudio en París hasta las últimas composiciones inspiradas en Goya, su vida y la obra constituyeron un recorrido literario y pictórico.

Comisariada por Joaquim Rabaseda, la exposición sobre Enrique Granados se enmarca en el conjunto de actos conmemorativos del 150 aniversario de su nacimiento. La muestra invita a entrar a un estudio de artista, el espacio donde objetos e ideas se mezclan en favor de la creación, estructurándose a partir de siete ámbitos: París, Teatro, Dante, Liliana, Tartana, Gesto y Goya. Cada etapa permite al público descubrir su conexión con las vanguardias culturales europeas y reivindica el vínculo del compositor con el Modernismo.

Enrique Granadosl (1867-1916) se caracterizó por una música que era poética y plástica, llena de imágenes sorpresivas y de descripciones líricas. A través de partituras y documentos originales del compositor como cartas, fotografías y borradores los visitantes se pueden sumergir en el ambiente de los museos que acostumbraba a visitar y los talleres de artistas que tanto le gustaban.

Los fondos que se pueden ver en el Museo de la Música de Barcelona incluyen también algunas reproducciones encargadas especialmente para la muestra que se han conseguido gracias a la colaboración con instituciones de alto nivel, internacionales, nacionales y locales, como la Bibliothèque Nationale de France, los museos de Orsay y Carnavalet de París, Museo de Prado, Biblioteca de Catalunya, Filmoteca de Catalunya, Archiu Fotogràfic de Barcelona, Museu d’Art Jaume Morera de Lleida y el propio Museo de la Música de Barcelona.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.