El Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) presenta en su sede de Alcoi una exposición dedicada a Eusebio Sempere durante los días 16 de noviembre de 2018 al 3 de febrero de 2019.

La muestra sobre Eusebio Sempere incorpora tres décadas del trabajo del artista. Entre las obras que pueden ser vistas por los visitantes se incluyen gouaches, relieves luminosos, pinturas sobre tabla, collages, móviles metálicos y esculturas móviles.

Eusebio Sempere (1923-1985) llegó a París por vez primera en 1948 con una beca que le permitió imbuirse en el conocimiento del arte moderno y establecer un contacto directo con la pintura de grandes maestros como Kandinsky, Mondrian, Herbin, Seuphor o Vasarely, entre otros muchos.

La exposición del IVAM en Alcoi permite comprender la investigación cinética de Eusebio Sempere, que se plasma en dos tipos de obras: por un lado, un amplio trabajo, que consideró experimental, con dibujos a gouache sobre papel Canson generalmente negro; y, por otro, un conjunto de relieves luminosos móviles realizados con planchas de madera, láminas de plexiglás, bombillas y pequeños motores eléctricos.

Tras participar en la Bienal de São Paulo de 1959 con algunos relieves, y exponer en alguna de las muestras del grupo Parpalló, creado por Vicente Aguilera Cerni en 1960, Eusebio Sempere regresa a España cuando la aceptación de la modernidad artística ya era un hecho, y el ambiente pictórico estaba definido por el informalismo. Comienza entonces la segunda etapa de su carrera, en la que el artista se esfuerza por centrarse en la pintura. Siguió trabajando con gouache, en soportes de mayor tamaño y con una preparación que aportaba textura y rugosidad al fondo, sobre el que introdujo leves referencias figurativas. Va desarrollando su gramática a base de finas líneas de color nunca homogéneo, con una rica y refinada variedad de tonalidades que, con las dificultades técnicas que él mismo señalaba, le permitió realizar obras impactantes en las que la vibración y movilidad de la luz y su efecto espacial y atmosférico resulta determinante.

A partir de 1964, año en que viajó por EE.UU. y conoció a Josef Albers, toma un nuevo impulso que le llevó a definir la sintaxis de su obra madura y a incorporar dos nuevos materiales en su trabajo: el cartón y el hierro. Durante un periodo de tiempo corto e intenso realizó un grupo de obras a las que llamó “collages”, que requería un minucioso trabajo de recortado del cartón. Este desarrollo efectivo de la interacción de planos sucesivos en profundidad es también la base de la realización de la serie de móviles en varillas de metal cromado o pintado que expuso ese mismo año en Nueva York. En la misma época su pintura contiene los elementos esenciales de su lenguaje a partir del signo primario de la línea junto con el color, ya sea en obras de cariz exclusivamente geométrico o en otras en las que es posible atisbar referencias a una figuración paisajística que alude a la luz de la naturaleza. También realiza una importante producción de carpetas de serigrafías, técnica en la que su aportación fue muy notable.

Eusebio Sempere participó además en las más variadas iniciativas (que él llamaba trabajos de investigación) influidas por la interacción del arte plástico con la música, la arquitectura, las nuevas tecnologías, la cibernética y la ciencia, lo que demuestra la riqueza de sus intereses artísticos.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».