El Museo Arqueológico de Asturias (Oviedo) acoge una exposición dedicada a la locería de San Claudio durante los días 22 de noviembre de 2017 al 18 de febrero de 2018.

Con el título “San Claudio, in Memoriam 1901-2009. Una reflexión artística en torno al patrimonio industrial”, la muestra del Museo Arqueológico de Asturias reúne el trabajo de 18 artistas plásticos que examinan la situación de degradación en la que se encuentra, desde su cierre, la célebre locería ovetense de San Claudio.

La exposición del Museo Arqueológico de Asturias supone una reflexión artística en torno al pasado industrialque organiza la Consejería de Educación y Cultura del Gobierno del Principado de Asturias y comisaría el investigador Juan Carlos Aparicio Vega, con quien colaborará en la tarea de coordinación el también artista Daniel Franco.

La mayor parte de artistas plásticos que participan en la muestra sobre la locería San Claudio son nacidos o residentes en Asturias. Todo ellos se han inspirado, a la hora de desarrollar sus trabajos, en la situación de degradación en la que se encuentran las instalaciones de la fábrica de loza desde su cierre.

Los artistas que participan en la exposición del Museo Arqueológico de Asturias son: Daniela Zanzoni, Purificación Trabanco, Mónica De Juan, Nicholas F. Callaway, Noemi Iglesias, Pedro García, Verónica García Ardura, Amaya Granell, Liana Montserrat, Agustín Bayón, Laura Rodríguez, Catherine Grangier, Rinaldo Álvarez, Teo Hernando, Federico Granell, Emanuel Reyes, Ernesto Junco y Benjamín Menéndez.

La muestra incluye fotografías, grabados, dibujos, pinturas y diversas instalaciones con objetos diversos (incluyendo materiales cerámicos).

San Claudio es una célebre casa industrial ovetense que fundada en el año 1901. Fue conocida por la acreditada calidad de su loza blanca y por sus hermosas estampaciones, vendidas incluso fuera de España. Tras varios intentos de proteger los inmuebles y los bienes culturales que atesoraba, finalmente la vieja factoría ha sido prácticamente desmantelada.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.