Hace unos meses se casó mi hija Ester. Uno de los preparativos de última hora consistió en la elaboración de los centros de mesa con flores naturales.  Mi hija quería utilizar elementos de decoración que le permitieran diferenciarse  de las bodas tradicionales. Ella se encargó de buscar lo que le gustaba y a mí me tocó plasmar sus ideas y este fue el resultado.

Una lechera de las de antes convertida en centro de mesa. Por Piedad Manzanares

Una de las cosas que hice fueron 20 centros de mesa, cuya base eran cajas como las antiguas lecheras que todos hemos visto en alguna película.

El proceso fue el siguiente:

Empezamos por elegir la madera. Necesitábamos algo que no resultara muy caro y fuera resistente, por lo que elegimos contrachapado de 6mm. Para cada caja corté las siguientes piezas:

Madera de contrachapado

En el exterior:

  • 1 rectángulo de 37x18cm para la base
  • 2 rectángulos de 37x8cm para los lados
  • 2 piezas de 19x30cm para la parte frontal (con forma) donde finalmente irá el asa

En el interior:

  • 1 pieza rectangular de 37×7.5cm
  • 6 piezas de 7.5×8.7cm

Para el asa: Una pieza cilíndrica 37x2cm.

 

Para el montaje de las cajas, procedía a ensamblar la parte interior y la exterior por separado, uniendo las piezas con cola blanca para madera. Una vez ensambladas, les apliqué varias capas de tinte para madera hasta conseguir el color adecuado.

Lechera ensamblada. Piedad Manzanares. Interior de la lechera.

Una vez ensamblada, colocamos las botellas de vidrio que a modo de jarroncitos iban a contener las flores.

 Para numerar las mesas hice unos corazones con la misma madera, que pintamos con pintura de pizarra y a los que les puse una varilla de madera. Para sostenerlos, los introdujimos dentro de una de las botellas.

centro

Panorámica del salón decorado

Un éxito los centros de mesa