La Fundación Mapfre de Madrid organiza una exposición dedicada al pintor Ignacio Zuloaga durante los días 28 de septiembre de 2017 al 7 de enero de 2018.

Titulada Ignacio Zuloaga en el París de la Belle Époque” la muestra de la Fundación Mapfre de Madrid pretende ofrecer una imagen de la obra de este pintor que va más allá de la interpretación tradicional que le une al tópico de la España negra, adentrándose de manera adicional en examinar de qué manera su pintura combina un profundo sentido de la tradición con una visión plenamente moderna, especialmente ligada al París de la Belle Époque y al contexto simbolista en el que el artista se mueve por aquellos años.

La exposición de la Fundación Mapfre de Madrid reúne los trabajos de pintores como Paul Gauguin, Paul Sérusier, Pablo Picasso, Francisco Durrio, Santiago Rusiñol, Maurice Denis, Émile Bernard, Giovanni Boldini, Jacques Émile Blanche o el escultor Auguste Rodin, entre otros, contrastando su quehacer con el llevado a cabo por Ignacio Zuluaga.

Ignacio Zuluaga (1870-1945) llegó a París en 1989, cuando apenas contaba 19 años de edad. El artista encuentra una ciudad en plena ebullición cultural, en la que se dan cita las más innovadoras tendencias y en la que pintores, escultores, y escritores experimentan con nuevos lenguajes artísticos que conducirían hacia la modernidad.

Comisariada por Leyre Bozal Chamorro y Pablo Jiménez Burillo, entre las instituciones que han prestado obras para que esta exposición haya sido posible se encuentran, además de la propia familia de Ignacio Zuluaga, la Galleria Internazionale d’Arte Moderna di Ca’ Pesaro, Venecia; Museum of Fine Arts, Boston; Musée d’Orsay, París; Musée national Picasso, París; Musée Rodin, París; Museo de Bellas Artes de Bilbao; National Gallery of Art, Washington D.C.; The State Hermitage Museum, San Petersburgo o The State Pushkin Museum of Fine Arts, Moscú.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.