La Fundación Joan Miró de Barcelona es la sede de una exposición centrada en el artista argelino Kader Attia durante los días 15 de junio al 30 de septiembre de 2018.

Bajo el título “Kader Attia. Las cicatrices nos recuerdan que nuestro pasado es real” la muestra plantea un recorrido por algunas de sus obras recientes más destacadas, en diálogo con nuevos trabajos creados para la exposición. Seleccionadas especialmente por el propio artista, estas obras giran en torno a la noción de reparación, una de sus principales líneas de investigación.

Kader Attia (1970) creció a caballo entre Oriente y Occidente, entre el Argel de sus padres y su Francia natal, y como adulto joven vivió en la República Democrática del Congo, en Venezuela y en la ciudad de Barcelona. Este trasfondo personal ha aportado un inconfundible enfoque intercultural a su obra, especialmente dedicada a la exploración de las secuelas del colonialismo y al concepto de reparación. Actualmente vive y trabaja en Berlín y Argel, desde donde desarrolla una producción artística multidisciplinar que comprende una extensa gama de técnicas, materiales, símbolos y focos de interés.

La exposición de la Fundación Joan Miró de Barcelona sienta las bases para una mejor comprensión de la propuesta creativa de este artista, ganador de la sexta edición del Premio Joan Miró. Asimismo incluye una serie de entrevistas filmadas en parte en Barcelona en las que Kader Attia incide en los efectos de la globalización sobre las personas.

La obra de Kader Attia ha sido exhibida por diferentes instituciones internacionales, entre las que se encuentran: Whitechapel Gallery, Londres; Tate Modern, Londres; Centre Pompidou, París; Museum of Modern Art (MoMA), Nueva York; Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York; Museum of Contemporary Art Australia, Sídney; KW Institute for Contemporary Art, Berlín; y Museum für Moderne Kunst, Fráncfort. Ha sido galardonado con el Premio de la Bienal de El Cairo en 2008, el Premio de Arte Abraaj Capital en 2010 y el Premio Marcel Duchamp en 2016.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.