Luis Cernuda, El viento de septiembre entre los chopos

 

“Por este clima lúcido,
Furor estival muerto,
Mi vano afán persigue
Un algo entre los bosques.

Un no sé qué, una sombra.
Cuerpo de mi deseo,
Arbórea dicha acaso
Junto a un río tranquilo.

Pero escucho; resuena
Por el aire delgado,
Estelar melodía,
Un eco entre los chopos.

Oigo caricias leves,
Oigo besos más leves;
Por allá baten alas,
Por allá van secretos.

No, vosotros no sois,
Arroyos taciturnos,
Frágiles amoríos
Como de sombra humana.

No clara juventud,
No juguéis mi destino;
No busco vuestra gracia
Ni esa breve sonrisa.

Corre allí, entre las cañas,
Susurrante armonía;
Canta una voz, cantando
Como yo mismo, lejos.

Hundo mi cabellera,
Busco labios, miradas,
Tras las inquietas hojas
De estos cuerpos esbeltos.

Ávido aspiro sombra;
Oigo un afán tan mío.
Canta, deseo, canta
La canción mi dicha.

Altas sombras mortales:
Vida, afán, canto, os dejo.
Quiero anegar mi espíritu
Hecho gloria amarilla.”

 

Luis Cernuda, El viento de septiembre entre los chopos. Antología. Cátedra.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.