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En 2003, se estrenó el documental Un instante en la vida ajena, que recuperaba la obra cinematográfica amateur de Madronita Andreu, nacida en 1893 e hija del famoso doctor Andreu (conocido por su jarabe y sus pastillas para la tos). Una mujer con una formación intelectual superior a las congéneres de su época y que posiblemente se convierte en la primera española capaz de manejar una cámara de cine, durante toda su vida persevera en realizar el seguimiento en imágenes de los miembros de su familia, hasta llegar a reunir un legado tal vez único en la historia del cine documental. Se trata de una autobiografía en imágenes, quizá la primera en la historia del cine, que se extiende desde 1920 hasta 1980.

PASTILLAS DEL DOCTOR ANDREUSu obra nos ofrece la oportunidad de asomarnos a un mundo privilegiado, generalmente inaccesible, que aquí se muestra con fingida naturalidad, porque la persona que lo está filmando forma parte de él.

El documental fue dirigido por José Luis López-Linares  y con Javier Rioyo como coproductor y guionista. La idea surgió durante el proceso de documentación de Asaltar los cielos, cuando la documentalista Arantxa Aguirre buscaba referencias sobre Ramón Mercader (asesino de Trotski y protagonista del documental) y encontró en la Filmoteca de la Generalitat de Catalunya  todo el material rodado por Madronita Andreu, que catalogado como Legado Klein, (apellido del segundo marido de la autora), se compone de más de novecientas latas de película filmadas en 16 mm., que suponen aproximadamente 150 horas de grabación.

Fotograma un instante en la vida ajena
Sevilla, Feria de Abril 1955

El guión está confeccionado a partir de las entrevistas que realizó Javier Rioyo  a amigos y familiares, entre ellos Flora Klein, la hija pequeña de Madronita Andreu, una de las autoridades mundiales en dialectología del castellano y profesora en la Universidad de Columbia. Sus recuerdos aparecen en boca del narrador en off , un personaje ficticio que en los últimos años de su vida ayuda a Madronita a poner en orden su archivo, interpretado por Jesús Agelet, actor de Els Joglars, siendo su imagen la única no filmada por Madronita que aparece en el documental.En nueva York,  Un instante en la vida ajena

Mediante las imágenes nos acercamos a los acontecimientos de la vida íntima y privada de una familia cosmopolita, culta y acomodada, a través de sus viajes, desde Nueva York a Sevilla, y también su vida cotidiana –excluidos los entierros-, que aparentemente no se ve afectada por la turbulenta historia de España en el siglo XX, “que atraviesa el siglo sin trazos de su dolor”, palabras de Jordi Balló, en La Vanguardia, 01/10/2003.

Una muestra de cómo los acontecimientos convulsos del siglo XX afectaron a la familia es el palacete del Dr. Andreu, que fue construido por el arquitecto Enric Sagnier entre 1915 y 1918 por encargo del propio Salvador Andreu, y situado en la parte alta de la ciudad, en el número 17 de la burguesa y sosegada Avenida del Tibidabo.
 palacete del Dr. Andreu

La torre, como sucedió con otros palacetes de la ciudad, fue requisada durante la Guerra Civil, en este caso para albergar el consulado de la URSS, a cuyo cargo los soviéticos pusieron a uno de los principales protagonistas de la revolución bolchevique, el veterano Vladimir Antonov-Ovseenko, que había capitaneado el asalto al palacio de invierno de Petrogrado en Octubre de 1917, y que posteriormente tras ser destituido de su cargo consular en Barcelona, fue encarcelado nada más poner los pies en la URSS, condenado a muerte al año siguiente, y fusilado en el 39, como otra de las miles y miles de víctimas de la gran purga de Stalin.

No sólo las tristezas y sinsabores de la familia fueron vetados, también Franco lo fue. Por deseo expreso de la familia, no se incluyó una escena en la que Max H. Klein toma el café con Francisco Franco en una finca de Tarragona. En la cinta se ve al señor Klein enseñándole a un Franco atónito la fotografía que le acaba de hacer con una cámara Polaroid.

En 2004 Un instante en la vida ajena obtuvo el Premios Goya a la Mejor Película Documental. Fue el único largometraje español que se proyectó en la 60ª edición de la Mostra de Venecia.

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