María Antonia García de León, Nosotras nunca estuvimos allí

María Antonia García de León

“Leo la historia cruel del Siglo Veinte, su barbarie,
Veo hoy, las imágenes de Egipto, Libia y Siria.
Siempre la misma guerra,
siempre los mismos hombres
broncos , agresivos, vociferantes.
De un bando o de otro, siempre el olvido de la vida,
siempre el adiós a la paz.
Nosotras nunca estuvimos allí,
en aquella locura,
en aquella crueldad,
en aquella sinrazón, en aquel desperdicio,
en aquel odio,
en aquella tremenda destrucción,
en aquella ruindad,
en aquel arrasamiento de vida,
en aquella baldía bancarrota del amor.
Nosotras nunca estuvimos allí.
Nosotras, hiedras fuertes,
inmensas enredaderas, salvamos escollos,
trepamos por paredes imposibles,
agarramos clavos ardientes.
Salvamos la Vida.
¡Oh sagrado posibilismo de las mujeres!
Nosotras no apostamos por el todo o nada,
ni al blanco o negro, ni al jaque mate del poder.
Jugamos a la vida,
creemos en la vida,
y la vida no es dogma.
Nosotras, las valientes,
hacemos la vida posible en un mundo de hombres.”

 

María Antonia García de León. A trescientos kilómetros por hora. Cuadernos del Laberinto.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.