Las pintoras rusas de vanguardia han sufrido durante muchas décadas un olvido injusto que tratamos de superar desde Cincuentopía. A lo largo de esta entrada queremos recordar, examinar y reivindicar los logros de parte de los componentes de este grupo generacional.

Por pintoras rusas de vanguardia entendemos un conjunto de artistas, que no compartían ni orígenes sociales ni ideología política ni estatus social y cuyo objetivo prioritario era transformar el arte de su país. Desde el punto de vista cronológico la gran mayoría de sus componentes nacieron en la década de los ochenta del siglo XIX y fueron particularmente activas durante el primer cuarto del siglo XX.

Entre otras, forman parte de las pintoras rusas de vanguardia artistas como Alexandra Exter (1882-1949), Natalia Goncharova (1881-1962), Liubov Popova (1889-1924), Olga Rozanova (1886-1918), Varvara Stepanova (1894-1958) o Nadezhda Udaltsova (1885-1961). Repasemos su trayectoria y algunas de sus características más singulares.

Aludir a Alexandra Exter es referirnos a una artista multifacética, capaz de experimentar con la pintura pero también con la cerámica, la ilustración para libros o los diseños para el teatro. En su obra pictórica advertimos principalmente influencias cubistas y futuristas. Sus numerosos viajes a países como Francia e Italia la permiten ejercer de nexo entre las pintoras de su país y los artistas de Europa occidental.

Es posible que Natalia Goncharova sea la más popular de las pintoras rusas de vanguardia, acaso por lo dilatado de su trayectoria y lo prolongado de su vida. Sus pinturas sobre campesinos, paisajes o temática religiosa muestran una sensibilidad exquisita y un conocimiento profundo de la realidad de su país, no siempre bien considerado por parte de las autoridades. Contemplados con la perspectiva de casi un siglo, sus cuadros, sus obras gráficas y sus diseños para decorados impresionan por lo avanzado de su temática y lo sutil de su técnica.

La historia de Liubov Popova se sintetiza en su capacidad para asimilar con rapidez y notable aprovechamiento artístico estéticas de muy variada índole (cubismo, futurismo, suprematismo, renacentismo, orientalismo…). Dicha capacidad la otorga un muy singular tratamiento pictórico de la forma y el color. Como en algunas de sus compañeras de generación, advertimos su versatilidad en sus primorosos trabajos referidos al diseño de libros, la realización de decorados o la elaboración de textiles. Su temprano fallecimiento cercenó una trayectoria que parecía imparable.

Cuando Olga Rozanova plasma su obra ante un lienzo nos encontramos ante una artista de naturaleza sumamente reflexiva, con un sobresaliente gusto por el color y una no menos notable habilidad para la creación de imágenes poéticas. No tuvo necesidad de viajar más allá de San Petersburgo para conocer la magnitud de los cambios que por aquellos años estaban acaeciendo en toda Europa. Por consiguiente su contribución resulta esencial a la hora de comprender el auténtico alcance de las pintoras rusas de vanguardia.

Por su parte Varvara Stepanova es la mejor representante de lo que cabría considerar como una segunda generación dentro de este grupo. Su compromiso con el arte utilitario y accesible al servicio de la revolución soviética se concreta en la creación de cuadros, escenarios para el teatro, diseños de ropa o libros. Pocos artistas como ella fueron capaces de proporcionar una forma visual tan enérgica y atractiva al emergente orden social, político y económico que se estaba conformando en aquel momento histórico

En el caso de Nadezhda Udaltsova nos encontramos ante otro ejemplo de rápida asimilación de los principios programáticos del cubismo y de resistencia a los principios del utilitarismo. La influencia de maestros como Picasso o Cézanne marca el devenir de su trayectoria artística, quizá no tan brillante como la de otras compañeros pero no por ello en absoluto desdeñable.

En el año 2000 el Museo Guggenheim de Bilbao organizó una amplia exposición dedicada a las pintoras rusas de vanguardia. Puede accederse a buena parte de su contenido a través de este enlace.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.