CaixaForum Zaragoza acoge una exposición sobre el fotógrafo Robert Capa durante los días 7 de junio al 9 de septiembre de 2018.

Robert Capa en color” reúne algunas de las instantáneas en color más destacadas del fotógrafo para descubrir una de sus facetas menos conocidas. La muestra, dividida en 16 ámbitos/destinos, incluye más de 150 copias contemporáneas de instantáneas de la Segunda Guerra Mundial y de la guerra árabe-israelí de 1948, así como varios encargos que van de la elegancia de las capitales europeas a los conflictos contemporáneos, llegando finalmente a Indochina, el último encargo, donde falleció al pisar una mina.

Robert Capa (1913-1954) comenzó a trabajar con color hacia 1941, cuando ya gozaba de un notable prestigio por su fotografía en blanco y negro. Desde entonces, junto a sus cámaras en blanco y negro llevó encima la cámara en color para fotografiar escenas mundanas y hedonistas, en una visión del mundo significativamente diferente a los reportajes de guerra que habían dominado su carrera temprana.

La exposición dedicada a Robert Capa es comisariada por Cynthia Young. A través de su trabajo los asistentes podrán advertir notables diferencias respecto a la faceta más clásica del fotógrafo. Considerado como uno de los maestros de la fotografía de guerra en blanco y negro, documentó algunos de los acontecimientos políticos más importantes de la Europa Occidental a mediados del siglo XX. Sus instantáneas del París de la década de 1930, de la Guerra Civil española, de la Segunda Guerra Mundial y de la Europa de posguerra, así como sus últimas imágenes de Indochina, todas ellas en blanco y negro, son mundialmente conocidas.

La muestra albergada por CaixaForum Zaragoza ha sido organizada a partir de la exposición original del International Center of Photography, con el apoyo del ICP Exhibitions Committee y con fondos públicos del New York City Department of Cultural Affairs en colaboración con el City Council.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.