A partir de hoy la actriz Naomi Watts, de origen británico aunque nacionalizada australiana, se incorpora al Club de Cincuentopía. Así ha sido su trayectoria hasta la fecha.

Naomi Watts comenzó a trabajar fuera de la industria cinematográfica, centrándose fundamentalmente en el ámbito de la moda aunque con resultados finales poco satisfactorios. Es ya a comienzos de la década de los noventa cuando decide apostar por la faceta ligada a la interpretación.

En sus inicios participa en algunas series de televisión y en películas de escaso presupuesto, sobre todo dentro del área geográfica de Australia, logrando en algunas de ellas unas críticas remarcables que anticipaban su futuro salto a la escena internacional.

Es a partir de 2001 cuando Naomi Watts obtiene ese impulso y se incorpora a la industria cinematográfica estadounidense con el filme Mullholand Drive. Durante los años siguientes va consolidando su peso específico e interviene en películas como Ned Kelly, 21 gramos, Extrañas coincidencias, El asesinato de Richard Nixon, King Kong… Comienzan a llegar los galardones, incluyendo nominaciones a los Premios Óscar y Bafta.

A lo largo de los siguientes años continúa su fuido de ritmo de trabajo. Colabora con destacados directores como David Cronenberg, Michael Haneke, Jim Sheridan o Woody Allen, lo que consolida su prestigio también con la crítica cinematográfica.

En la actualidad continúa Naomi Watts en primera línea y simultanea proyectos de gran presupuesto con películas de corte independiente. Al mismo tiempo, desarrolla una intensa actividad social que se concreta en su participación en campañas para recoger fondos contra el SIDA a partir de su faceta de embajadora de buena voluntad de Naciones Unidas.

Desde aquí deseamos mucha suerte a Naomi Watts y le reiteramos nuestra bienvenida al Club de Cincuentopía.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.