¿Por qué ” Toca el piano de James Rhodes “?. La mayoría de los libros que acostumbro a reseñar son por iniciativa propia; no obstante, a veces hay lectores que también hacen sus propuestas: ésta es una de dichas ocasiones porque son varios quienes han pedido que analizara un libro de James Rhodes y me he decantado por Toca el piano, casi recién lanzado en su edición en castellano.

James Rhodes (1975) se ha convertido en un verdadero fenómeno mediático que trasciende fronteras y barreras culturales: pianista autodidacta que ha obtenido un notable éxito, articulista de prensa, protagonista de documentales, estrella de televisión… y también escritor y poseedor de una biografía en la que la palabra anodino no tiene cabida. Su obra ha tenido una excelente aceptación en España; no sólo es uno de los países donde mejor se venden sus libros sino que también acoge con entusiasmo sus numerosos conciertos, sus conferencias y demás comparecencias públicas.

Toca el piano de James Rhodes plantea un desafío fascinante para el lector: aprender a tocar el instrumento (en concreto el célebre Preludio número 1 en Do Mayor BMW 846 de Johann Sebastian Bach) Toca el Piano. Con sólo practicar 45 minutos al día durante seis días a la semana. ¿Realidad, ficción, propuesta mercadotécnica, reto estratégico de primer nivel, manera de fomentar el amor por la música y de mejorar la formación impartida al común de la sociedad? Lo cierto es que el libro está teniendo un excelente funcionamiento comercial.

James Rhodes no ha pretendido escribir un texto excelso, tampoco un sesudo tratado musical, ni siquiera una obra de divulgación sobre la producción de Bach. Lo suyo es otra cosa, como él mismo pone de relieve al comienzo: “Aprender a tocar un instrumento puede abrirnos la puerta a una nueva dimensión que muchos de nosotros hemos olvidado incluso que existe. Si escuchar música resulta balsámico para el alma, tocarla equivale a alcanzar la iluminación”.

Las menos de cien páginas de Toca el piano, de James Rhodes (y eso con un cuerpo de letra notablemente más grande de lo habitual en el mercado editorial) se leen no sólo con facilidad sino con simpatía; el autor es un excelente comunicador y lo demuestra fehacientemente a lo largo de los cinco capítulos en que se divide el libro (¿por qué tocar el piano?; las nociones básicas; el preludio; la interpretación; ¿y ahora qué?).

Los contenidos de Toca el piano se complementan con la página web de James Rhodes (en más de una ocasión el manual dirige explícitamente al sitio online). Quienes se decidan a aceptar el reto propuesto por el autor encontrarán en Internet información adicional de suma utilidad para pulir su técnica pianística y alcanzar así el objetivo planteado.

No sé cuántos de quienes lean Toca el piano terminarán por tocar el referido instrumento. Pero estoy convencido de que todos ellos reforzarán su amor por la música en general y por la interpretación en particular y esto no es poco en un entorno como el que nos rodean en la actualidad.

En cualquier caso, quizá la lectura de Toca el piano, de James Rhodes lleve a algún seguidor de Cincuentopía al otro de sus conocidos libros, Instrumental, obra que vio a luz tras un complejo procedimiento judicial en Gran Bretaña, donde narra sus primeros (y muy infelices) años de existencia y cuyo contenido no comentaré para no desvelar detalles a quien decida descubrirlos por sí mismo.

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Toca el piano de James Rhodes. Blackie Books.

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David Parra

Especialista en nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones aplicadas al ámbito del periodismo. Ha publicado alrededor de diez libros y más de treinta artículos en revistas científicas. Le gusta leer.