Arte povera en el Museo Reino Sofía de Madrid

Arte povera en el Museo Reino Sofía de Madrid (propiedad del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid)

El arte povera ocupa un espacio apreciable en el Museo Reina Sofía de Madrid. ¿En qué consiste esta manifestación artística? ¿Cuáles son sus rasgos distintivos? ¿Hacia dónde se proyecta?

Hemos pretendido responder a estas cuestiones acercándonos a la sala 104 06 del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, donde bajo el título “Espacios de vida: las políticas del arte povera” se hace referencia a este fenómeno.

El arte povera (expresión italiana cuyo significado literal es “arte pobre”) alude a una tendencia, conformada a lo largo de la década de los sesenta del siglo XX, que aboga por la utilización de materiales considerados como “pobres” por su fácil obtención (madera, hojas, cristal, carbón, arcilla, tela, materiales de desecho, rocas, objetos triviales en su apariencia…) como soporte de la obra de arte. Como tal denominación fue acuñada en 1967 por el crítico Germano Celant.

El arte povera no sólo rechaza los iconos de los medios de comunicación de masas o las demostraciones artísticas propias del pop art o del minimalismo, sino que propugna valores como la espontaneidad, la ilusión convertida en utopía, el contacto directo con los materiales o la consideración del arte como una prolongación armónica del cuerpo y el alma del propio artista.

Aunque en un principio estaba centrada en la realidad italiana, entre los representantes de esta corriente se encuentran artistas de todo el mundo: Anselmo, Beuys, Boetti, Cuixart, Dibbets, Fabro, Hacke, Manzoni, Merz, Paik, Paolini, Pistoletto, Segura, Serra, Tapies, Zorio…

El Museo Reina Sofía de Madrid dedica un interesante espacio al arte povera, subrayando cómo estos artistas apuestan por una “estética de lo obsoleto” como fórmula de crítica al desarrollo industrial, con particular atención a los procesos creativos artesanales y a los materiales alterados mediante el trabajo manual.

Contemplamos con atención las obras de arte povera, entramos en estrecho contacto con ellas aprovechando la escasa presencia de público. Las miramos de izquierda a derecha, de arriba hacia abajo. Ninguna nos deja indiferente, en todas advertimos esa prometida combinación de una elegía por un mundo en desaparición, la fragilidad del objeto o la obsesión por lo perecedero.

Arte povera en el Museo Reino Sofía de Madrid

En primer término; Le trombe del Giudizio de Michelangelo Pistoletto; al fondo Fibonacci Napoli (Fabricca a San Giovanni a Teduccio de Mario Merz (propiedad del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid)

Vemos algunas de las propuestas y tomamos nota de las explicaciones de la institución museística. En su obra Le trombe del Giudizio Michelangelo Pistoletto aboga por una rememoración de la trompeta como objeto paradigmático de movilización social por parte del fascismo, así como de su ulterior desmaterialización vía pérdida de su carga histórica.

Por su parte Luciano Fabro restaura de manera efímera en Vetro di Murano e shantung di seta pura (Piede di vetro) la presencia de un animal arcaico mediante el uso de iconos de la artesanía como el cristal de Murano y la seda china.

Un tercer ejemplo no menos interesante es el de Mario Merz, autor cuya apuesta conceptual enraíza con la abierta crítica al minimalismo. Su Fibonacci Napoli (Fabricca a San Giovanni a Teduccio) despliega una secuencia numérica que complica y humaniza la lógica simplista de los autores minimalistas al tiempo que añade un componente político como son los números asociados a los trabajadores que se suman a un comedor obrero, considerado como lugar de alienación y de conspiración sindical.

Y una vez que hemos disfrutado del arte povera o de cualquiera de las alrededor de 20.000 obras que conforman los formidables fondos del Museo Reina Sofía, nada mejor que pasearnos por su patio interior, un rincón apenas separado por unos metros del denso tráfico madrileño pero en el que el tiempo parece haberse detenido y el silencio adueñado del espacio.

Aquellos seguidores de Cincuentopía que se interesen particularmente por el arte povera están de suerte. Porque hay abundantes ejemplos de esta corriente en algunas de las principales pinacotecas de todo el mundo. Aquí van algunos enlaces y recomendaciones: Tate Gallery de Londres, Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York y Guggenheim (en varias de sus sedes).