Arthur Cravan: cuando la realidad supera la ficciónPuede que la afirmación resulte un tanto drástica pero lo cierto es que Arthur Cravan es uno de los personajes más sorprendentes y desconcertantes del siglo XX, un claro caso en el que la realidad supera la ficción. Si piensas que estamos exagerando lee los próximos párrafos y juzga por ti mismo.

Arthur Cravan nació en 1887 en Suiza. Su verdadero nombre era Fabien Avenarius Lloyd (de hecho era sobrino de Óscar Wilde, quien se había casado con la hermana de su padre en 1884).

Entre sus muchos oficios (medía más de dos metros y pesaba más de cien kilos) fue poeta, boxeador, profesor de cultura física, especialista en arte egipcio, timador, leñador, chófer y, por encima de cualquier otra consideración, un bohemio empedernido, incapaz de permanecer durante mucho tiempo en un mismo lugar y mucho menos en un mismo trabajo.

Entre 1912 y 1915, establecido en París, fue el editor y redactor único de la revista Maintenant, una publicación caracterizada por las más feroces críticas y la constante provocación (en buena medida una anticipación de lo que luego sería conocido como dadaísmo). En sus páginas se propugnaba una nueva literatura más cercana al luchador ambulante y al domador que a la escritura ortodoxa.

En cierta ocasión anunció que se suicidaría en público, lo que provocó una gran concentración de curiosos. Tras insultarlos y acusarlos de voyeuristas, les impartió una extensa conferencia sobre la entropía (que muy previsiblemente provocó la rápida deserción de la mayoría de ellos).

Cartel del combate entre Arthur Cravan y Jack Johnson

Cartel del combate entre Arthur Cravan y Jack Johnson

A finales de 1915 huyó de Francia, país que intervenía de manera directa en la Primera Guerra Mundial, encontrando refugio en Barcelona. Allí, ya en 1916, tuvo lugar uno de los sucesos más inauditos de su devenir (lo que es ya mucho decir): organizó un combate de boxeo en la plaza de toros con el famoso campeón Jack Johnson. Según parece éste había cobrado por la filmación del evento y en su contrato estipulaba una duración mínima del combate, lo que evitó que dejara KO en el primer momento a Cravan (lo hizo en el sexto asalto en medio de un formidable escándalo entre los espectadores).

En 1917 llegó a Estados Unidos. Casi recién arribado fue detenido por la policía cuando intentaba desnudarse durante el transcurso de una conferencia sobre arte moderno. Y a las pocas semanas estableció un intenso romance con la poeta Mina Loy, a quien pretendió dedicar una novela titulada Colossus (obviamente, el libro jamás llegó a acabarse).

Cuando Estados Unidos entró en la Gran Guerra en abril de ese mismo año, Arthur Cravan huyó a México. En ese país impartió clases de educación física en un instituto e incluso dio unas conferencias sobre arte egipcio en el Colegio Militar.

Y en 1920 culmina su breve (pero intensa) trayectoria vital. Según parece, se empeñó en cruzar el Golfo de México a bordo de una embarcación ligera. El resultado: jamás volvió a saberse de él (su cuerpo nunca fue encontrado). Tenía 33 años.

He aquí una recopilación de frases que dejó para la posteridad: “Tengo veinte países en mi memoria y arrastro en mi alma los colores de cien ciudades”; “La primera condición para ser artista es saber nadar”; “Que se sepa de una vez por todas: no quiero civilizarme”; “La vida no vale la pena de ser vivida, pero yo sí valgo la pena de vivir”; “Me levanto londinense y me acuesto asiático”; “Posiblemente soy el rey de los fracasados, porque seguramente soy el rey de algo”; “He soñado con ser lo suficientemente grande como para fundar y formar yo solo una república”.

Cuando parecía que la Historia lo había olvidado en 2002 el cineasta español Isaki Lacuesta rodó una película sobre su obra, titulada Cravan vs Cravan. Puedes ver el documental completo a través del canal Arthur Yasmine. Y para abrir boca, así eran sus andanzas pugilísticas en España en 1916.

Como prueba del renovado interés por su figura, en 2009 la editorial El Olivo Azul publicó Maintenant, una recopilación de los textos aparecidos en la revista del mismo nombre. En el libro se incluyen crónicas, apuntes biográficos, ensayos, críticas literarias, algunas poemas, proclamas…

¿Verdad que no exagerábamos con lo sorprendente de su biografía?