El ballet La edad de oro se incorpora a la sección que en Cincuentopía dedicamos a la danza en general y a las grandes obras referidas a esta modalidad de las bellas artes en particular.

La historia del ballet La edad de oro resulta verdaderamente curiosa. Compuesto por el gran Dmitri Shostakovich (1906-1975) a finales de los años veinte bajo el título de Dinamiada se basaba en el libreto de Alexander Ivanovski que narra la historia de un equipo de fútbol soviético en el extranjero. Además del equipo de fútbol en el ballet participaban obreros en huelga, un boxeador negro, un juez corrupto y fascista y el capitán del equipo de fútbol seducido por una diva nazi y salvado por una valiente y enérgica joven del Komsomol, las juventudes comunistas.

El músico quedó fascinado por el argumento, además era un gran aficionado al fútbol, y compuso un ballet en dos actos caracterizado por la calidad melódica propia del autor y una singular dificultad técnica. Sin embargo, el resultado final no fue del agrado del público y la obra apenas se representó.

A finales de los años setenta el coreógrafo Yuri Grigoróvich comenzó a trabajar en el ballet de Shostakovich y lo primero que hace es separarse del libreto. En lugar de la confrontación entre los dos sistemas se consigue una historia romántica donde se percibe el enfrentamiento de dos mundos: el de unos burgueses en un restaurante que acaban siendo unos bandidos y el de unos obreros y marineros del Komsomol.

El ballet La edad de oro, ya con su actual denominación, se estrena en el teatro Bolshoi en noviembre de 1982. Ese día cuenta con la presencia de algunas de sus mejores estrellas y el resultado final es una excelente acogida por parte de público y crítica, que apreciaron sobremanera los distintos bailes sabiamente diseminados por la partitura y estructurados por la poderosa mano del maestro (cancán, foxtrot, tango y claqué). Veamos uno de sus espectaculares momentos:

Ponemos a disposición de los seguidores de Cincuentopía especialmente interesados en este ballet un enlace donde pueden verlo en su totalidad.

Forman parte de esta serie de entradas dedicadas al ballet en Cincuentopía las siguientes:

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».