El cambio de armario constituye uno de los aspectos críticos en la vida conyugal y familiar. ¿Cuántas discusiones no se han iniciado a partir de lo que hay que guardar o no guardar, llevar de un sitio para otro o simplemente dejar donde está?

No por evidente hay que dejar de subrayar que el cambio de armario está estrechamente ligado con el paso de una estación a otra, generalmente en el otoño y en la primavera respectivamente. Las evidentes excepciones tienen que ver con que se tenga una casa gigantesca, se posea muy poca ropa o se viva en un lugar donde apenas cambie la temperatura (tipo las Islas Canarias, por señalar un ejemplo característico de España).

Consejos prácticos para un mejor cambio de armario

Aunque no existen las reglas fijas, ofrecemos a continuación algunos consejos prácticos para atenuar, en la medida de lo posible, el trabajo y las intensiones inherentes a esta cuestión.

Primero. Plantéate la gran pregunta. ¿Necesito todo lo que tengo o puedo prescindir de algo? Deja aquellos objetos que consideres prescindibles en un montón, mételos en bolsas y luego decide di los puedes donar, regalar o incluso vender.

Segundo. Lava todo antes de guardarlo. Si una prenda está sucia o tiene alguna mancha cuando se guarda, con seguridad no habrá mejorado cuando vuelvas a sacarla para la próxima temporada.

Tercero. Salvo que la prenda sea muy pesada y tienda a darse de sí, ponla en perchas. Ganaremos espacio y podremos ver mejor las cosas.

Cuarto. Tener cajoneras o baldas en un armario facilita al máximo la tarea de ordenar, clasificar y efectuar cambios de temporada.

Quinto. En redes sociales como Pinterest o Instagram hay un montón de ideas. Échalas un vistazo y decide la que más te puede interesar.

Si eres de los que tienes problemas a la hora de llevar a cabo el cambio de armario te puede resultar de particular utilidad este podcast de «Qué hay de tu vida», el programa que se emite en Radio Cincuentopía de forma semanal. “Qué hay de tu vida” es un programa elaborado por el equipo de Viva Voz para Cincuentopía.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».

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