Comparte

Bailando, la canción interpretada por Alaska, se incorpora a partir de ahora al rincón para el recuerdo de las Canciones cincuentópicas.

Bailando es una canción interpretada por Alaska y los Pegamoides, incluida en su primer álbum de estudio titulado Grandes éxitos. La compañía discográfica Hispavox la publicó en 1982 como primer sencillo del álbum. El éxito fue impresionante desde el primer momento y la canción alcanzó el número uno en ventas en España.

Hay muchos aspectos míticos en torno al tema. Uno de ellos tiene que ver con los verdaderos motivos por los que fue compuesta por Carlos Berlanga y Nacho Canut. Bajo su peculiar letra se hace un homenaje a la música disco que era criticada en aquellos momentos por determinados sectores de La Movida. Desde este punto de vista, tiene un componente reivindicativo.

Y otro aspecto mítico tiene que ver con las muchas versiones que luego se han hecho del tema; algunas han sido versiones de las diferentes formaciones de Alaska, es decir, Dinarama y Fangoria, pero también la han grabado otros artistas como Bebe, por poner algún ejemplo.

Pero hablar de Bailando es hablar de la gran Olvido Gara, Alaska. ¿Qué podemos decir de Alaska que no se haya contado ya? Pues que aúna en una misma persona las facetas de cantante, actriz, presentadora de televisión, compositora, escritora, productora, disc-jockey, empresaria y unas cuantas más. Es decir, una persona polifacética en el verdadero sentido de la palabra.

Alaska ha sabido mantenerse por encima de las tendencias. Estaba de moda a finales de los setenta, cuando era menor de edad, y sigue de moda cuarenta años después. Por algo será.

Si estás interesado en conocer más sobre esta canción te recomendamos que escuches este podcast de Qué hay de tu vida, el programa que se emite en Radio Cincuentopía de forma semanal. “Qué hay de tu vida” es un programa elaborado por el equipo de Viva Voz para Cincuentopía.

Otros temas que forman parte de la sección Canciones cincuentópicas son los siguientes:

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies