DESTACADOSRECORDAR
28
0

En Cincuentopía nos suena la cara de… Torrebruno

Torrebruno

En Cincuentopía nos suena la cara de… Torrebruno, cantante, showman, presentador y una de las personalidades más arrolladoras de la televisión en España a finales de los años sesenta y comienzos de la década de los setenta.

Torrebruno (1936-1998) cuyo verdadero nombre era Rocco Terrobruno Orgini, comenzó en Italia como empleado de banca. No obstante, muy pronto fue contratado por la RAI para presentar un programa musical, faceta que alterna con sus actuaciones como cantante melódico.

Torrebruno llega a España a comienzos de los años sesenta. Tiene lugar una circunstancia bien curiosa, muy difícil de hallar en ningún otro caso: obtiene un más que notable éxito como cantante y además también triunfa presentando en Televisión Española distintos programas, esencialmente dedicados al público infantil. Hay quien piensa que su peculiar acento italiano, que jamás abandonó, le hacía particularmente simpático y atractivo para ver.

Torrebruno enlaza éxito tras éxito a lo largo de la década de los setenta. Con total seguridad buena parte de los programas que presenta son familiares para los seguidores de Cincuentopía: Hoy también es fiesta, La guagua, El recreo, Sabadaba, Tigres y leones (inconfundible su melodía inicial)…

De manera paralela hace algunas incursiones en el mundo del cine en películas de no gran calidad aunque su participación contribuye a consolida su popularidad.

Conforme pasan los años ochenta la fama de Torrebruno empieza a decaer. A comienzos de los noventa decide retirarse del mundo del espectáculo y fallece cuando todavía era relativamente joven y quién sabe si tenía nuevas sorpresas que aportar a las nuevas generaciones.

Por eso, en Cincuentopía nos suena la cara de… Torrebruno.

[author] [author_image timthumb=’on’]https://cincuentopia.com/wp-content/uploads/2015/06/logo-google-.jpg[/author_image] [author_info]Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».

[/author_info] [/author]
Tags: DESTACADOS, RECORDAR

Artículos similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Tienes que aprobar los términos para continuar