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A buen seguro que todavía conservamos ramas, hojas, cortezas, …, que hemos ido recogiendo en nuestros paseos veraniegos. Y también estoy convencida de que habréis hecho centenares de fotos, fotos que ahora con las cámaras digitales quedan almacenadas en el ordenador. Por si queréis rescatar alguna del olvido, os propongo hacer un marco de fotos con palitos. Para hacer este trabajo he comprado un marco de fotos de los más baratos que he encontrado, porque va a quedar cubierto por completo. Aunque también podemos utilizar alguno de los que tenemos en casa, porque se haya estropeado o porque nos hayamos cansado de él y queramos darle un nuevo toque.

 

 

Primero he seleccionado unas cuantas ramas (de las que cogimos en el monte) procurando que fueran todas del mismo grosor más o menos. A continuación, he cortado un montón de palitos todos de la misma longitud, para lo que nos hemos servido de unos alicates pequeñitos, pero también se puede utilizar un cutter o cualquier otra herramienta que tengamos en casa.

 

 

 

Una vez cortados y cuando tengamos un buen montoncito, empezamos a pegar en vertical dejando las esquinas para el último momento. Yo suelo utilizar la pistola de silicona porque es muy rápida y pega todo tipo de materiales, pero se puede utilizar cualquier tipo de pegamento rápido, siempre procurando retirar los sobrantes para que el trabajo quede lo más limpio posible.

 

 

Para hacer las esquinas del marco de fotos ponemos alternativamente un palito en vertical y otro en horizontal cortando lo que le sobra hasta cubrir todo el espacio, al final nos queda como una espiga.

 

 

 

Y este es el resultado. El marco de fotos