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Hace unos años renové la decoración de nuestra casa. Del dormitorio conservo una colcha de ganchillo que cubría la cama y de la salita de estar guardé el tapete de ganchillo redondo de la mesa camilla ¿Cómo darles utilidad y, a la vez, conseguir espacio en al armario?

Como el crochet está de moda, he decidido que voy a hacerle un regalo a mi amiga Isabel. Con la colcha le haré un vestido y con el tapete de ganchillo  le haré una chaqueta. Dos prendas literalmente hechas a medida.

Primero, la chaqueta. Se coloca el paño sobre los hombros y se corta a la altura de la sisa para que pudiera sacar los brazos. Hay que rematar la zona que se ha cortado, para evitar que se deshilache.  Con el ganchillo se le hace un punto bajo alrededor del corte, para que la zona quede más aseada. La zona alta de los hombros también va cosida –a mano-, para que no se le mueva. Hemos escogido un bonito botón para rematar el trabajo. En la chaqueta he invertido dos horas.

 

Chaqueta de crochet. Frontal. Por Piedad Manzanares

 

Chaqueta de crochet. Vista lateral. Por Piedad Manzanares Chaqueta de crochet. Espalda. Por Piedad Manzanares

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y ahora el vestido. Para ello, voy a utilizar la parte central de la colcha (que, por cierto, no tenía volante).

 

Detalle colcha de crochet. Por Piedad Manzanares. Colcha de crochet. Por Piedad Manzanares.

 

 

 

 

 

 

 

 

Utilizando a mi amiga como maniquí, al objeto de ir dándole forma, he ido cortando piezas (flores completas) en unas zonas y añadiendo en otras para cubrir y dar la forma que entre las dos íbamos decidiendo, por ejemplo, que el bajo fuera irregular y por un lado fuera más largo que por el resto.  Las piezas se van uniendo con alfileres e hilvanando con un color que se destaca mucho del blanco para detectar fácilmente la zona que había que trabajar.

Una vez obtenida la forma deseada, se van encajando las piezas respetando al máximo el dibujo de las flores y procurando que no se nos deshilache con el uso.  Para evitar que se deforme la zona que estoy uniendo, la voy poniendo sobre un cojín plano. Este último paso es el más laborioso. Queda el forro que sólo va cosido al vestido en la parte superior.  Por la parte de atrás el vestido va abrochado con corchetes para que el ganchillo no ceda ni se mueva con respecto del forro.

 

Vestido de crochet. Espalda. Por Piedad Manzanares.

 

Vestido de crochet. Frontal. Por Piedad Manzanares.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ahora sólo queda que Isabel luzca su chaqueta y su vestido a lo largo del verano.

 

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