La Sala Canal de Isabel II de Madrid reabre la exposición dedicada a David Delfín hasta el día 26 de julio de 2020, una vez superadas las restricciones como consecuencia del coronavirus.

La muestra de la Sala Canal de Isabel II proporciona una visión global acerca de la trayectoria de David Delfín, analizando las claves a la hora de diseñar y plasmar sus ideas en las prendas, a través de sus influencias, su inconfundible estilo, su gama cromática y su cuidado patronaje.

Diego David Domínguez González (1970-2017), más conocido como David Delfín, representó como ningún otro el surgir de una nueva generación de jóvenes creadores que llegaron con la entrada del milenio, y que concibieron la moda de una manera interdisciplinar. Hizo de su proyecto DAVIDELFIN (fundado junto a los hermanos Gorka, Diego y Déborah Postigo, y su musa y amiga, Bimba Bosé) una plataforma colectiva en la que convivieron diferentes formas de expresión artística, como la fotografía, la performance, el vídeo, la música y la moda.

La exposición se articula en torno a la trayectoria de David Delfín, partiendo de Sans Titre (1999), su primera colección no planteada como tal, sino como un ejercicio pictórico en busca de nuevos soportes, pasando por la polémica Cour des Miracles (primavera/verano 2003), una colección cuya malinterpretación supuso a la vez un duro golpe y un revulsivo para continuar defendiendo su universo creativo.

Asimismo, la exposición introduce su universo creativo más allá de la moda, a través de bocetos, escritos personales, materiales de trabajo, vídeos y fotografías de su archivo personal. Una muestra que pretende ser un homenaje a este creador, precisamente en el año en el que cumpliría 50 años de vida y 20 años en activo como diseñador.

Otras entradas publicadas en Cincuentopía sobre exposiciones celebradas en la Sala Canal de Isabel II de Madrid son:

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».