El Museo Lázaro Galdiano de Madrid alberga una exposición dedicada a la artista mexicana Denise de la Rue durante los días 22 de junio al 31 de octubre de 2017.

Bajo el título «Brujas. Metamorfosis de Goya», la muestra sobre Denise de la Rue es la segunda parte del proyecto «Ángelas y Brujas. Metamorfosis» de Goya, un acercamiento a la pintura de Francisco de Goya que es llevado a cabo desde la mirada contemporánea de esta artista.

El conjunto de pinturas en que se basa este proyecto se halla hoy en día repartido a lo largo de instituciones como el propio Museo Lázaro Galdiano de Madrid, el Museo del Prado o la National Gallery de Londres. Algunos de ellos (Don Juan y el Comendador o La cocina de los brujos) se encuentran en la actualidad en paradero desconocido y han sido integrados por Denise de la Rue a partir de archivos y fotografías históricas realizando una recreación mediante tecnología fotográfica digital.

Denise de la Rue es una artista mexicana cuya actividad discurre entre Madrid, México D.F. y Los Ángeles. Su obra forma parte de las colecciones del Museo Jumex en México, el Minneapolis Institute of Arts y la Colección Coppel así como de importantes colecciones privadas.

La exposición sobre Denise de la Rue es comisariada por Flavia de Hohenlohe y Carmen Espinosa.En esta ocasión el punto de partida ha sido el conjunto de seis obras de “Asuntos de brujas” que Francisco de Goya realizó por encargo de los Duques de Osuna para el Palacio de El Capricho en la Alameda (Madrid). La artista ha realizado fotografías de gran formato haciendo surgir un diálogo entre las obras de Goya y seis icónicas actrices españolas: Maribel Verdú, Bárbara Lennie, Inma Cuesta, Macarena García, Verónica Echegui y Adriana Ugarte. El resultado son creaciones de una gran fuerza visual, reforzado por su interés en investigar la capacidad de las mujeres para transformarse y empoderarse. También incluye un vídeo dedicado al cuadro Las Brujas en el que participa la actriz Bárbara Lennie.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».