CaixaForum Palma es la sede de una exposición dedicada al color del modernismo que se desarrolla hasta el día 12 de octubre de 2020.

Bajo el título «Azul. El color del modernismo» la muestra tiene como protagonistas a los principales artistas en el paso del siglo XIX al siglo XX, entre los que destacan Hermen Anglada-Camarasa, Joaquim Mir, Isidre Nonell, Pablo Picasso, Darío de Regoyos, Nicolau Raurich, Santiago Rusiñol o Joaquín Torres García. También se incluyen algunas figuras destacadas del arte europeo como Ferdinand Hodler, Emil Nolde, Gustave Courbet o Maurice de Vlaminck, junto a una serie de estampas japonesas de la colección Anglada-Camarasa.

Comisariada por Teresa Sala García, la exposición transita en torno al color azul, que define el carácter espiritual y estético del arte de entresiglos y representa un vínculo poético entre los fenómenos de la naturaleza y los estados anímicos. Desde tal punto de vista, las obras modernistas se llenan de paisajes crepusculares, de cielos a medianoche, de parajes montañosos, de playas y de mares, pero también de escenas cotidianas y de retratos que emplean una gran variedad de azules para manifestar el misterio o el subconsciente.

El protagonismo que toma el azul a finales de XIX no es completamente nuevo. Anteriormente el romanticismo y los poetas simbolistas le otorgaban valores y atributos fundamentales. Por su parte Rubén Darío, desde tierras americanas, se inspiraba en la poesía francesa para escribir en 1888 el libro Azul…, de influencia decisiva en los modernistas. En esta obra describe el azul como “el color del sueño, el color del arte, un color helénico y homérico, color oceánico y del firmamento”.

A los seguidores de Cincuentopía particularmente interesados en esta exposición les recomendamos este enlace con un completo vídeo al respecto.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».