El asueto veraniego es un magnífico momento para descubrir nuevos libros pero también para volver a leer los que nos impactaron de manera notable. Quiero dedicar el mes de agosto a esta segunda cuestión, compartiendo con los seguidores de Cincuentopía algunas de las obras que más me han conmovido a lo largo de estas últimas décadas. Como se verá a continuación la elección de En lugar seguro de Wallace Stegner no es en absoluto casual.

Pese a ser considerado un maestro de escritores (por su taller de literatura pasaron Wendell Berry,  Raymond Carver o Ken Kesey, entre otros) Wallace Stegner (1909-1993) es un autor mucho menos conocido de lo que merece (si es que en literatura podemos establecer un canon de niveles de merecimiento en cualquiera de sus múltiples ámbitos de alcance).

Dicha circunstancia es perceptible en su país de origen (Estados Unidos) y mucho más acusada en el caso concreto del mercado castellanoparlante. No obstante también es cierto que en lo que al segundo se refiere los últimos diez años han supuesto un significativo incremento de su popularidad (más por parte de crítica que de público), en buena medida de la mano de la editorial Libros del Asteroide (me consta que hubo un primer libro del escritor, Una estrella fugaz, que fue traducido al español por Plaza y Janés en 1964 aunque creo que actualmente se encuentra descatalogado).

Hace algún tiempo, con motivo de una reseña sobre Años luz de James Salter, califiqué la narrativa de Wallace Stegner como de “bonhomía humanista”. Conforme nos vamos adentrando en las páginas de En lugar seguro podemos apreciar hasta qué punto el escritor muestra candor y bondad no sólo hacia los personajes que van apareciendo ante nuestro ojos sino hacia la Humanidad en su totalidad.

En lugar seguro cuenta la historia de dos matrimonios (los de Larry y Sally Morgan y Sid y Charity Lang respectivamente) a lo largo de cuatro décadas del siglo XX (con la Gran Depresión como punto de partida). Fue la última novela escrita por Wallace Stegner cuando ya era casi octogenario y tardó veinte años en ser traducida al castellano (en la edición que nos ocupa por Fernando González Corugedo).

Pero como ocurre con todos los grandes libros (y éste lo es con letras mayúsculas) su temática trasciende de la simple anécdota. Wallace Stegner reflexiona con unos niveles de profundidad difícilmente alcanzados en la literatura universal de este último medio siglo sobre temas tan universales para el ser humano como la amistad, la traición, los sueños largamente perseguidos pero jamás alcanzados, la frustración, el amor y el desamor, la culpa, las personas que aparecen y desaparecen de modo tan súbito como llegaron de la vida de cada cual…

A partir de una técnica narrativa exquisita Wallace Stegner va trazando con una extraordinaria delicadeza una sutil urdimbre de sentimientos, emociones y percepciones: ¡literatura de altos vuelos en estado puro! Es muy posible que sólo desde una sabiduría vital como la que determinadas personas alcanzan al final de su existencia pueda escribirse una novela tan conmovedora desde la primera hasta la última página. Sin duda alguna, una obra que merece la pena no dejar de leer bajo ningún concepto.

Quienes tras la lectura de En lugar seguro sientan un singular entusiasmo por la figura de Wallace Stegner están de suerte. Otras novelas del autor ya traducidas al castellano como Ángulo de reposo o El pájaro espectador son también fabulosas; y estoy convencido de que conforme el resto de su producción (novelas, ensayos, relatos) se vaya traduciendo nos iremos encontrando ante nuevas maravillas.

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Wallace Stegner. En lugar seguro. Libros del Asteroide.

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David Parra

Especialista en nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones aplicadas al ámbito del periodismo. Ha publicado alrededor de diez libros y más de treinta artículos en revistas científicas. Le gusta leer.