La serie en ruta por… de Cincuentopía escribe un nuevo capítulo, centrado en esta ocasión en el Parque Natural de Guara.

Ubicado en la provincia de Huesca, el Parque Natural de Guara ocupa una extensión de más de 45.000 hectáreas aunque a su alrededor se han añadido otras casi 34.000 en concepto de zona periférica.

El lugar abarca la sierra de Guara y también los cañones que llevan el mismo nombre. En el caso de la primera, en realidad no es una única sierra sino una sucesión de muchas sierras menores (Olsón, Balcés, Aineto, Sevil, Gabardiella, Balarra…) que se extienden a lo largo de más de cuarenta kilómetros. Rocas calcáreas, calizas y dolomías forman parte de este privilegiado entorno, repleto de espectaculares cortados que estremecen al viajero.

Precisamente la acción del agua sobre las rocas calcáreas ha originado la aparición de dolinas, poljes, barrancos y formidables cárcavas que otorgan al entorno un aspecto semilunar.

Por los cañones del Parque Natural de Guara discurren numerosos ríos de aguas limpísimas cuyos nombres van surgiendo ante nuestros ojos: Alcanadre, Calcón, Flumen, Formiga, Isuelo, Mascún, Vero… y en contraste, también se elevan poderosas montañas de tamaño medio: Águila, Forcas, Fragineto, Gabardiella, Matapaños, Tozal de Cubillas y la más elevada de todas ellas, el Tozal o Puntal de Guara, la única que supera los dos mil metros de altitud.

La combinación del clima mediterráneo con la proximidad a la cordillera pirenaica provoca una singular variedad botánica que embellece todavía más el entorno. Encinas, coscojas, quejigos, hayas, pinos silvestres, bojs, álamos, sauces o fresnos aportan una considerable variedad al conjunto.

No es de extrañar que con esta extensa gama de floresta la fauna que se pone a nuestro alcance resulte de lo más dispar, con rapaces como el halcón peregrino, el búho real, el águila real o el buitre leonado en cabeza. Junto a ellos también advertimos otras aves como herrerillos, cárabos, arrendajos, pinzones, carboneros o picapinos, entre otras.

Por el contrario, no resulta fácil divisar mamíferos en el Parque Natural de Guara, acaso garduñas, comadrejas, tejones o zorros. La fauna del lugar se completa con truchas y barbos que son acosados por martines pescadores e incluso por mirlos acuáticos (en el caso de los ejemplares alevines), así como con pequeños roedores del estilo del ratón de campo y el lirón careto, siempre en permanente tensión ante la proliferación de enemigos por la zona.

Dejamos que nuestra mente quede en blanco mientras respiramos el aire puro. Notamos cómo nuestros pulmones se ensanchan y nos hacemos el propósito de regresar y descubrir nuevos rincones del Parque Natural de Guara.

Para aquellos seguidores de Cincuentopía que deseen apreciar en persona la belleza de este entorno les recomendamos las respectivas páginas web de Turismo de Aragón, Red Natural de Aragón y Excursiones por Huesca.

Hasta la fecha forman parte de la serie en ruta por… de Cincuentopía las siguientes entradas:

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».