El Anciano Rey de los Vinos

El 15 de mayo la ciudad de Madrid celebra la fiesta de su patrón, San Isidro Labrador.  La veneración por el santo proviene de la facilidad que tenía para encontrar agua. Pero el milagro más famoso de todos es el que salvó a su hijo Illán de una muerte segura.

Al parecer, mientras San Isidro se encontraba trabajando en el campo su hijo cayó en el interior de un profundo pozo. Cuando llegó se encontró a su mujer, Santa María de la Cabeza, desesperada y lamentándose por lo que había ocurrido. Ambos se pusieron a rezar junto al pozo y pronto el nivel del agua comenzó a subir hasta que el niño salió a la superficie.

Este pozo es el que se puede ver si se visita el Museo de los Orígenes o Museo de San Isidro en la Plaza de San Andrés, situada en pleno barrio de La Latina-Las Vistillas, que pertenece al triángulo “gastronómico” del Madrid Antiguo, junto con Ópera y la Puerta del Sol.

Y ya que nos encontramos en una de las zonas más atractivas de Madrid a la hora de tapear, vamos a hacer un repaso de la gastronomía madrileña en su fiesta mayor. A los madrileños les encanta «ir de cañas» -la cerveza servida en vaso alto de 20 cl..-, aunque hay quien prefiere el clásico botellín » a morro». Y no sólo cerveza y vinos (merece la pena probar los de Madrid, cada vez más reconocidos) ofrecen las tascas y bares para el aperitivo, en algunas de ellas se puede paladear el vermú de grifo, cuya excesiva ingesta puede provocar alguna que otra visión celestial. Porque así reza el dicho, de Madrid al cielo. No vamos a tomar ni la caña ni el vermouth ni el vino  «a palo seco». Y sobre todo, es imposible resistirte a esta suculenta panoplia de las tapas y raciones más tradicionales que enumeramos a continuación.

Casa Alberto

Patatas bravas, oreja a la plancha (al ajillo, con salsa picante, a la vizcaína, …), gambas al ajillo o con gabardina, setas al ajillo, caracoles a la madrileña, cazuelitas de callos a la madrileña, chicharrones fritos (en tacos), mejillones al vapor, boquerones en vinagre, bonito en escabeche con pimiento y huevo duro, montadito de lomo, soldaditos de Pavía (bacalao rebozado), bocadillo de calamares, pepito de ternera…

Y luego están las gallinejas, una fritura realizada a partir de las vísceras del cordero, aunque están en desuso y sólo se encuentran en establecimientos cercanos al Rastro madrileño y durante las fiestas algunos puestos ambulantes también lo ofrecen.

Si después del aperitivo queda sitio para acometer una comida de mantel, plato y cuchara, damos paso a platos como el cocido a la madrileña, la pepitoria de gallina, los callos a la madrileña y el besugo a la madrileña, que pueden ser atemperados con la ensalada de San Isidro, con lechuga, huevo duro, atún, cebolleta y aceitunas negras. Para terminar, unos bartolillos o unas rosquillas del Santo, que muy bien pueden degustarse en una larga sobremesa acompañada de licor de anís servido en copa pequeña (es considerada la bebida más castiza, siendo los más famosos los anisados de Chinchón).

Las variedades más tradicionales de las rosquillas del Santo son las tontas y las listas, que se toman desde  principios de mayo hasta las fiestas de San Isidro, y se complementan con las variedades francesas y de Santa Clara. Estas rosquillas están hechas con la misma base, lo que las diferencia es el acabado final. Las tontas no llevan nada por encima de la masa, mientras que las listas van bañadas con un azúcar fondant, elaborado con sirope de azúcar, zumo de limón y huevo batido. Las francesas llevan un baño de huevo, se engranillan con almendras y se espolvorean de azúcar glass. Las de Santa Clara van cubiertas de un merengue fuerte.

Variedades de rosquillas

Tradicionalmente, el lugar de celebración es la pradera de San Isidro en Carabanchel, cerca del río Manzanares, donde se ubica la verbena, como acredita el hermoso cuadro de Francisco de Goya, La Pradera de San Isidro,  que data de 1788.

Así nos habla de la obra Enrique Quintana, Coordinador Jefe de Restauración de Pintura del Museo, con motivo de la exposición «La belleza encerrada. De Fra Angelico a Fortuny».

Hay actividades repartidas por distintos escenarios, desde la Plaza Mayor hasta las Vistillas, pasando por El Retiro.  Un recorrido por la verbena y algún baile que otro, ayudarán a asimilar mejor la ingesta. Para no perderse nada, aquí está el programa de las fiestas.