Irse a vivir en un pueblo no es una opción para cualquiera pero sí puede ser una oportunidad más que remarcable en determinados momentos y en circunstancias muy específicas.

Se habla mucho de la enorme carestía de la vivienda en la ciudad, tanto para comprar como para alquilar. Y también se habla bastante de la España rural vacía aunque dicha realidad es también perceptible en muchos otros países.

Como dato a tener en cuenta en España hay 8.124 municipios, de los que 1.360 cuentan con menos de 101 habitantes. Suman entre todos 78.080 personas de las más de 46 millones de población, según datos del Padrón Municipal a fecha de 1 de enero de 2018.

Cuando se alude a la posibilidad de vivir en un pueblo puede suponer irse al pueblo de la familia o recalar en una localidad rural que no tenga nada que ver con las raíces de cada cual.

Entre las circunstancias que mueven a una persona a tomar una decisión de estas características se encuentran la carestía de la vivienda en la ciudad, encontrarse en riesgo de exclusión económica y social por carecer de un trabajo o simplemente hartazgo del ritmo frenético de las ciudades más grandes, con tener que dedicar mucho tiempo a desplazarse de un lugar a otro o con los niveles de ruido y contaminación, por citar algunos ejemplos.

Ventajas e inconvenientes de vivir en un pueblo

Indiquemos algunas ventajas pero también algunos inconvenientes de vivir en un pueblo, aunque todo es muy subjetivo, lo que para alguien es una ventaja para otro puede ser un inconveniente.

Entre las ventajas destacan estar más en contacto con la naturaleza, conocer mejor a los vecinos y tener un mayor trato con ellos y llevar un ritmo de vida bastante más pausado.

Y como inconvenientes cabe señalar: todo el mundo conoce tu vida y lo que haces, puedes encontrarte con dificultades laborales y el nivel de los servicios de toda índole es bastante peor que el de la ciudad, esto implica desde los centros de enseñanza hasta la red sanitaria pasando por la carencia de comercios.

En cuanto a las diferencias entre ambas modalidades a la hora de vivir en un pueblo, en el caso de pueblo propio parece evidente que habrá que ponerse de acuerdo con los familiares y empezar a acondicionar la vivienda si lleva tiempo sin usarse. Es un tema que puede resultar más complejo de lo que en principio se piensa porque conviene dejar todo muy claro para luego evitar sorpresas.

Y con relación a la segunda opción, irse a vivir a cualquier pueblo, ha de tenerse en cuenta que en el caso de España la sexta parte de los municipios concentra mucho menos del cero coma dos por ciento de toda la población que vive en el país.

En este sentido hay diferentes iniciativas que buscan fomentar el acceso a viviendas rurales con el fin de reducir la despoblación del campo español. Para los posibles interesados en optar por esta forma de vida, les recomendamos la página web Volver al Pueblo, allí se explican diferentes iniciativas, quiénes están detrás de la plataforma o cómo funciona todo este proceso.

Para quienes se encuentren interesados en la posibilidad de irse a vivir en un pueblo, les recomendamos este podcast de «Qué hay de tu vida», el programa que se emite en Radio Cincuentopía de forma semanal. “Qué hay de tu vida” es un programa elaborado por el equipo de Viva Voz para Cincuentopía.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».