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José Antolínez se ha ganado a pulso ser calificado como uno de los pintores más originales del barroco español; también ha sido considerado como un artista particularmente pendenciero. Nos adentramos en su obra y explicamos los porqués de estas afirmaciones.

José Antolínez (1635-1675) comenzó su formación como pintor a una edad muy temprana. Su primer maestro fue Julián González Benavides, quien con el tiempo se convertiría en su suegro. También asistió durante un tiempo a la escuela de Francisco Rizi, con quien se enemistó al poco tiempo, lo que le obligó a frecuentar otras academias abiertas por aquel entonces en Madrid.

José Antolínez, el pintor barroco más original y pendenciero

José Antolínez. El tránsito de la Magdalena. Propiedad exclusiva del Museo del Prado (Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado)

Una de las características personales de José Antolínez era su carácter altivo y vanidoso. Para colmo era aficionado al manejo de la espada, técnica en la que adquirió una considerable destreza. La consecuencia es que no era infrecuente que estuviese implicado en reyertas de muy diversa naturaleza. Algunos analistas afirman, aunque no está contrastado de manera unánime, que su prematura muerte cuando apenas contaba cuarenta años se debió a uno de estos habituales enfrentamientos.

Ya en el plano meramente artístico, la pintura de José Antolínez se caracteriza por una pincelada ligera y vibrante, bastante influida por Velázquez, un considerable sentido del color y un universo creativo sumamente personal. También se advierte en su técnica el influjo de maestros como Alonso Cano o Murillo.

Aunque cultivó distintos temas, José Antolínez es fundamentalmente conocido por sus cuadros religiosos, incluyendo múltiples versiones de la Inmaculada Concepción, escenas bíblicas y de santos. También cuenta con algunos notables retratos de personalidades de la época, determinadas escenas domésticas e incluso obras de temática mitológica y alegórica.

En este vídeo extraído del canal de inesvigo en YouTube podemos ver algunas de las grandes obras de José Antolínez.

En la actualidad la obra de José Antolínez está en distintos museos de España (Cerralbo, Lázaro Galdiano, Prado, Colección March de Mallorca, Nacional de Arte de Cataluña, Bellas Artes de Bilbao y Sevilla…) y Europa (Bucarest, Budapest, Copenhague, Munich, Oxford), así como en edificios religiosos (sobre todo de Madrid y su provincia).

La prematura desaparición de José Antolínez nos privó del saber hacer de un artista que muy posiblemente se encontraba todavía en pleno proceso de maduración. Pero hoy nos queda una abundante producción pictórica de la que podemos disfrutar con intensidad.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».