José García Nieto Se oye levísima la voz

José García Nieto Se oye levísima la voz

«Se oye levísima la voz
del viento. Suena entre los árboles 
quizá como nunca sonó. 
La noche nace como un río 
de las manos mismas de Dios.

Yo miro desde mi ventana. 
Yo no rezo ni lloro. Yo 
no pregunto ni espero. Miro. 
Te sé mirándome, Señor. 
Desorbitadamente quieta 
está la noche entre los dos. 

¿Qué mandato el de tu palabra? 
qué música la de tu voz? 
No hay nadie. No, Señor; no hay nadie. 
Solo con mi silencio estoy. 
Solo contigo. Me das miedo. 
¿Y a Ti no te doy miedo yo? 

La noche es una espada fría 
que amenaza con su fulgor. 
Luchamos denodadamente 
para ganarnos. ¡Cuánto amor 
nos dejamos en la batalla! 
Los caballos de mi pasión 
piafan inquietos en la sangre, 
pero tu ejército es peor».

Otros poemas de José García Nieto (1914-2001) publicados en Cincuentopía.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».