Comparte

Existe un dicho recurrente que reza “La realidad supera la ficción”. La relectura de La conjura contra América, de Philip Roth, puede ser una excelente ocasión para reflexionar sobre la verdad (o no) que encierra dicha frase.

Philip Roth (1933) publicó La conjura contra América en 2004 (la versión en castellano apareció al año siguiente). La obra plantea un argumento más que curioso: ¿qué hubiera sucedido en Estados Unidos si en las elecciones presidenciales de 1940 hubiera ganado el aviador e ingeniero Charles A. Lindbergh y no Franklin D. Roosevelt?

El libro es, claramente, una quimera: difícilmente hubiese podido vencer Lindbergh en unos comicios a los que jamás se presentó (el contrincante republicano de Roosevelt fue Wendell L. Wilkie quien, por cierto, únicamente obtuvo 82 votos electorales frente a los 449 de su rival que comenzó así un tercer e histórico mandato).

Philip Roth teje una magistral trama para ofrecer una perspectiva de Lindbergh distinta de la habitual: frente al astro de la aviación (fue el primero en cruzar el océano Atlántico sin escalas, lo que le convirtió en una celebridad a escala mundial) y afligido padre de familia (su hijo Charles fue secuestrado y asesinado en lo que se consideró por los medios de comunicación como “el crimen del siglo”) el escritor nos sitúa ante un antisemita declarado (como dejan claro sus escritos e intervenciones radiofónicas) y condecorado por el régimen nazi (Hermann Göring le impuso la Cruz de Servicio del Águila Alemana en octubre de 1938).

Philip Roth emplea numerosos materiales reales para construir La conjura contra América: la acción transcurre en su población natal (Newark), habla de su propia familia (su padre Hermann, su madre Bess, su hermano Sandy…), aparecen diferentes personajes históricos (desde los ya citados Lindbergh y Roosevelt hasta Churchill, Ford, La Guardia, Hearst, diferentes dirigentes nazis…).

A lo largo de las más de cuatrocientas páginas del libro nos encontramos ante un Philip Roth de muchos quilates. La estructura del edificio de La conjura contra América pende de unos cimientos tan sutiles que da la sensación de que una mera brizna de viento puede derrumbar lo construido. Pero no es así: el escritor consigue conformar la enésima de sus obras maestras.

En su momento parte de la crítica literaria reprochó a Philip Roth la inverosimilitud del argumento de La conjura contra América y consideró que dicha cuestión ponía en tela de juicio la totalidad de la novela. Quizá sería interesante preguntar a esos mismos analistas acerca de si mantienen esas opiniones.

En cualquier caso, una vez más en la producción literaria de Philip Roth lo de menos es el envoltorio formal de lo narrado; lo verdaderamente relevante es el trasfondo que subyace en todo lo que el autor nos cuenta así como la enjundiosa reflexión moral que plantea: ¿hasta qué punto están a salvo los valores de una democracia aunque ésta se encuentre en apariencia tan consolidada como la de los Estados Unidos de América?

La conjura contra América supuso un nuevo peldaño en la carrera de Philip Roth y en su consideración como uno de los más grandes novelistas del último tercio del siglo XX y comienzos del XXI. No es casual que apenas unos meses después de la aparición de la obra, en una encuesta realizada por The New York Times para identificar el mejor libro de ficción estadounidense de los últimos veinticinco años aparecieran seis novelas del escritor entre las veintidós más citadas.

¡Qué mejor manera de acercarse a la obra de Philip Roth que con un texto como La conjura contra América! Si la literatura sirve para reflexionar y para buscar nuevos horizontes de evasión, posiblemente nos encontremos ahora ante una situación particularmente idónea (tanto para lo uno como para lo otro).

—————————————————————

Philip Roth. La conjura contra América. Debolsillo.

—————————————————————

David Parra

Especialista en nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones aplicadas al ámbito del periodismo. Ha publicado alrededor de diez libros y más de treinta artículos en revistas científicas. Le gusta leer.