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La dama de Zagreb es la décima novela de Philip Kerr dedicada a su personaje Bernie Gunther, el peculiar detective que se está abriendo un hueco en el panorama literario de la novela negra a escala internacional.

La buena (excelente) noticia para todos los seguidores de Philip Kerr (1956) es que el escritor levanta el vuelo tras su anterior entrega, Un hombre sin aliento, quizá la más floja de las peripecias de Bernie Gunther. De hecho, las primeras trescientas páginas del nuevo libro (de las casi cuatrocientas cincuenta que tiene en total en su versión en castellano) se encuentran entre lo mejor salido de la pluma del autor británico.

En La dama de Zagreb nos hallamos ante un Bernie Gunther más trágico y menos detective que nunca. Es decir, el investigador de Philip Kerr transita por la misma senda que hace ya unos cuantos años hollaron el Charles Marlow de Joseph Conrad en El corazón de las tinieblas o el Ferdinand Bardamu de Céline en Viaje al fin de la noche, por señalar algunos ejemplos suficientemente conocidos, antes que por los caminos de los agentes al uso de la novela negra.

La dama de Zagreb se sitúa en el año 1942 (aunque comienza en 1956) y aborda, entre otros asuntos, un espinoso encargo realizado por el mismísimo Joseph Goebbels que tiene tanto que ver con la propaganda política como con la pulsión sexual (y no puedo decir mucho más so pena de destripar la novela). Entre medias, un terrible viaje a Yugoslavia (sumida en pleno conflicto bélico) y otro no tan pavoroso pero no por ello menos sórdido a Suiza.

Como es habitual en la totalidad de la producción literaria de Philip Kerr, La dama de Zagreb es un libro sólido desde el punto de vista de la documentación manejada por el autor, quien gestiona con su acreditada eficacia la superposición de tiempos y espacios también característica de su obra. Asesinatos, traiciones, amores, intrigas, equívocos… van creando una apasionante atmósfera que conduce al lector a devorar de manera apresurada sus páginas.

Especialmente interesante es su aproximación a los caracteres de determinados personajes históricos, con Joseph Goebbels, Ernst Kaltenbrunner, Walter Schellenberg, Hans Eggen o incluso Kurt Waldheim a la cabeza.

La dama de Zagreb es una magnífica manera de acercarse al universo creativo de Philip Kerr y, de manera concreta, al devenir vital de su personaje Bernie Gunther. Para poder disfrutar de la novela no es en absoluto necesario haber leído las anteriores (sus peripecias no siguen un orden cronológico según los libros) aunque los seguidores habituales de este escritor pueden encontrar adicionales motivos de deleite.

Por cierto, seguimos con las buenas noticias porque ya se anuncia un nuevo libro del detective alemán, ambientado en La Riviera francesa en la segunda mitad de los años cincuenta. Tengamos en cuenta que para esas fechas ya tendrá sesenta años y es probable que a esas alturas tenga nuevas experiencias que transmitir a todos sus lectores.

Y para quienes todavía se queden con más apetito de Philip Kerr, recordamos que en Cincuentopía también nos hemos hecho eco de las dos primeras novelas (Mercado de invierno y La mano de Dios) protagonizadas por su personaje Scott Mason, un singular entrenador de fútbol metido a tareas de investigación criminal.

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Philip Kerr. La dama de Zagreb. RBA.

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David Parra

Especialista en nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones aplicadas al ámbito del periodismo. Ha publicado alrededor de diez libros y más de treinta artículos en revistas científicas. Le gusta leer.