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Las primas Estrada: Blanca y Susana, Susana y Blanca. Los cincuentópicos españoles sabemos de lo que estamos hablando. Blanca Estrada y Susana Estrada forman parte del imaginario de las décadas de los setenta y comienzos de los ochenta. Nos adentramos en sus vidas.

¿Cuál de las dos primas Estrada fue la primera? He ahí la gran cuestión que seguro que ni el cincuentópico más avezado es capaz de responder con cien por cien de seguridad. Porque lo cierto es que la aparición de ambas fue casi al unísono, como si se hubieran puesto de acuerdo.

Las primas Estrada: arte, figura y olvido

Susana Estrada

Comenzamos por Blanca Estrada (1950), quizá la que adquirió la popularidad de manera más temprana al darse a conocer en 1973 como una de las presentadoras de la primera etapa del concurso Un, dos, tres… responda otra vez, emitido por Televisión Española. Un rostro ingenuo, una sonrisa candorosa, unos ojos azules intensísimos…

A lo largo de los años setenta su actividad fue verdaderamente frenética, incluyendo una carrera cinematográfica que cuenta con películas como Odio mi cuerpo, El Libro del Buen Amor, Historia de ‘S’, Dios bendiga cada rincón de esta casa…, buena parte de ellas de marcado contenido semi-erótico. Quien quiera repasar su filmografía completa puede hacerlo a través de este enlace.

Su presencia en los medios de comunicación, sobre todo en las revistas, fue abrumadora a lo largo de casi diez años. Aunque volvió a la pequeña pantalla a comienzos de los ochenta para colaborar nuevamente con Chicho Ibáñez Serrador en la serie Historias para no dormir, a partir de esos momentos su carrera se diluyó y apenas volvió a saberse de ella.

Las primas Estrada: arte, figura y olvido

Susana Estrada

Y continuamos con Susana Estrada (1949). Su salto a la fama se produce en 1976 cuando estrena en el teatro el espectáculo Historia del strip-tease, donde por vez primera se ve en España un desnudo en escena.

Poco a poco se va labrando una carrera como Musa de la Transición, frecuentando todo tipo de círculos más allá de los estrictamente artísticos (incluyendo el económico y el político). Comienza a aunar facetas como cantante, actriz, modelo… y su presencia en las revistas (por su aparición en una de ellas, Play Lady, es procesada bajo la acusación de delito de escándalo público) es también constante.

En febrero de 1978 es protagonista de una de las fotografías más representativas de la España de aquel momento: durante la entrega de los premios del diario Pueblo aparece en una imagen junto al entonces alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván: ella, mostrando uno de sus pechos; él, mirándola con atención.

Los años ochenta marcan su progresiva desaparición de la escena aunque su carrera no fue tan corta como la de su prima (de hecho, de vez en cuando ha vuelto como concursante de un algún reality show o ha hecho algún cameo para el cine).

Las primas Estrada hace tiempo que ya no están en los medios de comunicación. Pero muchos cincuentópicos tenemos vivas sus imágenes en nuestros recuerdos. Con el mayor de los respetos y el máximo cariño, un cordial saludo para Blanca y Susana, para Susana y Blanca.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».